viernes, 29 de diciembre de 2017

Incesante

Así como el pálido espeso de esta neblina que cubre este valle, ha venido a mí la marca de lo eterno. Mi amor eterno.

Recordando los buenos momentos y agradeciendo los nobles gestos. Entre lunas he venido a dejar mi amor.

Un hermoso tatuaje marcado con uñas y besos. Un bonito recuerdo para antes que termine el año. Es todo para mi tiempo aquí, voy a yacer congelado

miércoles, 20 de diciembre de 2017

Huellas de batalla

El viento frío y el cielo escondido
Un sueño entre tiempos de gloria
Los ojos sombríos y los cuerpos tendidos
Motivos, prejuicios; huellas de guerra

Sus labios, su ombligo, su cabello, su motivo
Un marinero perdido que busca su tierra
Desenredando el manojo de hilos
Hunde sus pies en el mar y contempla estrellas

Sopesa las mejillas rojas por el vino
Camina el sendero de los campos de invierno
El aceite natural no alcanza para hidratar la piel reseca por el frío
El ave deja el nido y se arrastra por el suelo

Un soldado herido tiene los nervios hechos trizas
Ha perdido los hilos, ha perdido a sus amigos
La sirena ha emprendido su camino
Se ha ido sin sentido, ha tomado sola su viaje submarino

La piel de lino y los dedos finos
Una alma pide paz al alba
El niño hace del papel un barquito
Un angelito llora un mar de tristeza

Sus abrazos, su desvelo, su destello, su instinto
Ahí, dónde solíamos hacernos pequeñitos
Mirando el cielo fijo, cayendo al infinito
Ahora, el silencio parte el fuego con su filo

Mientras recuerdo lo que dijo
Después de la pelea no puedo ser el mismo
La marca de la guerra me arrojan al abismo
Me estoy muriendo en el olvido y yo no encuentro a Jesucristo

domingo, 17 de diciembre de 2017

Que lo que no se cuenta

Fue casi una misión completa.

Hube querido sacar todo el mal desde mis intestinos llenos de podredumbre y hiel. Expulsados por el tremendo mareo provocado por el licor de hierbas, die Jägermeister.

Los límites se extienden ahora hasta la llanura donde mi percepción noooo alcanza a apreciar. Y por solo una noche, pude ahogar mi miseria entre cigarrillos y alcohol.

Fue casi una misión completa en mi viaje

viernes, 15 de diciembre de 2017

Todavía la amo (1ra parte)

Abro los ojos y comienza el día
Como victoria se levanta una tenue sonrisa
Tierna y valiente, fruto de sueños bonitos
El monumento a la ironía se deshace ante la luz del acontecer

Una mirada triste que azota la nada
Perdida entre sombras y fantasmas
Una pequeña hada llega a tocarle el alma
Me toca la mejilla, la frágil se ahoga entre las lágrimas

El miedo, la tristeza y la ansiedad
Empoderan el asiento de la Ninfa
Donde por tanto tiempo gobernó
Como aún gobierna, todavía mi Linda

Su encantador retrato sigue grabado
En cada cosa que miro en cada paso que doy
Siempre está ella como una marca de agua
En todo momento, todo el tiempo la amo

¡Sí! ¡La amo! Con todos sus defectos
Con todo el miedo, con todo el daño hecho
¡Yo la amo! En las sobras de las noches de desvelo
Aún espero el beso que pueda sacarme de este entierro

La lógica me dicta que debo seguir, y sigo
Sin embargo, la vida no es la misma
La comida no me sabe, no puedo verme en un espejo
No puedo entender lo que dice este pobre y tonto corazón

miércoles, 13 de diciembre de 2017

Good bye

Cruel world... I'm leaving you today
Good bye... There isn't nothing you can say to make change my mind...

Good bye

viernes, 8 de diciembre de 2017

¿Qué no haría por ti?

¿Qué no haría por ti?
Me lo pregunto una y otra vez
Quemaría la somnolencia de mis tardes
O enterraría el insomnio de mis noches

Por ti, te juro que por ti
En la obscuridad escondida
En medio del silencio y el sigilo
Plantaría en tu mejilla el beso prohibido

¿Qué no haría por ti?
Me desviviría por consolarte
Llevarte de la mano por la calle
Y luchar contra tus miedos

Porque si se trata de tu sonrisa
¡Oh mi vida! Me convierto en tu héroe
El corazón encendido que arde en tus grises días
La religión que guarda el brillo de tus grandes ojos lindos

¿Qué no haría por ti?
Pues bebería de mi amargado ser
Para quedarme a tu lado cada vez
En cada grosería en cada humillación

¿Qué sería de mí? Sin mis promesas
Sin sueños, sin música, sin esperanzas
¿Qué haría yo sin ti? Lejos de tu boca
Lejos de tu naricita, lejos de tu mirada

¿Qué no haría por ti?
Por mi Sol, por mi luna
Por mi skin, por mis runas

¿Qué no haría por ti?
Lucharía, gritaría, cantaría, reiría, lloraría, escribiría, tocaría, soñaría, saltaría, escucharía... Te esperaría

¿Qué no haría por ti?
Pues por ti, viviría y moriría
Por ti...

jueves, 7 de diciembre de 2017

Un último deseo

Pero antes de irme... Solo pido estar una vez más en sus grandes ojos lindos, meserme en su sonrisa de niña y rodear con mis manos su cuerpo de mujer. Qué no daría por estar con ella una vez más. Incluso incendiar el pasado. Empezar desde cero... Y si fuera el caso viviría todo de nuevo. Ya no puedo darme el lujo de elegir como antes. En el cielo hay incontables estrellas pero para qué buscar otra luna, para qué buscar otro Sol si la que veo me ha dado vida...

Sin escape

Deseaba con todas las fuerzas de mi alma, parar esta tontería de dejar que el viento ardiente del tiempo me desbarate. De momentos, en pequeños lapsos, llego a una tregua como hoy. Hoy no tengo fuerzas ni ánimos para pelear conmigo mismo. Para hacerme a la idea clara del rumbo que mi vida debe tomar en adelante. Pues estos escalofríos de ansiedad, no paran.

Pensé entonces, que la manera más sana de recuperar un poco el brillo de mi mirada era hacer una tregua. Dejando atrás el resentimiento, dejando fuera del circuito a mis demonios que anhelan devorar mi carne en cuanto se consuma mi alma.

Pronto las garzas llegarán hacia el sur y la ninfa migrará hacia el bosque. El centauro, inmóvil trata de comprender el designio de las estrellas. Aturdido y confundido me trata de explicar porqué el norte ha cambiado. Su percepción sensorial y su orientación cósmica se han atrofiado. No es correcto decir si en algún momento se recuperará debido a que la radiación solar encendió tan de repente que no pudimos rescatar casi ningún fruto de la cosecha del año que viene.

Hasta entonces vivimos al día, con un par de comidas a la semana. Rancias, mezquinas y humillantes, pero a fin de cuentas, comida. Luego de probar el resabio amargo de la última remembranza, lo concebí. ¿Cuánto más haría falta para volver ahí? Es decir... La sangre de las señoritas del Valle, ¿Perdieron su valor? ¿Ya no son suficientes? ¿Cuántos corazones más debía de poner a quemar en el altar? Porque ninguno otro hacia efecto.

Tal vez mi Sol se harto de tanta basura y vomitó la sangre que alguna vez con su calor puso a secar. El 'cómo pasó' sigue siendo un misterio pero quiero creer que aún hay una manera de cambiar todo eso. Es decir, siendo un ángel protector de la luz, mi mayor ilusión no es llegar a erradicar la obscuridad sino dar forma a la creación en la convergencia con lo sombrío y lo inaudito. Y sin embargo, los cuervos me saltaron a los ojos y me botaron de las cuencas los faros que tenía para guiar a los marineros y a mis barquitos de papel. Estoy ciego.

Quiero comprender que la energía se disipa hacia todas direcciones, que consuma y da vida en todas las partes del universo. Qué yo, soy solo uno de los cientos de planetas que viven de ese fulgor. No puedo esperar a plantar mi pie sobre su corona. Aún con todo, sigo siendo un pecador. Una vibración errante que anhela saber un poquito mas. Qué solo quiere saber la verdad de las cosas. Morir sabiendo. Qué hice bien, qué hice mal. Yo solo quiero arder dentro del Sol. Ahora que estoy aquí en el piso, arrastrándome como un gusano. Veo como se abre la tierra e incendia todo con su magma. Todo por... ¿Volar muy cerca de su calor?

Cuando he sido astro de luz... Fui ruin. Fui la estrella azul que se comía los planetas, los hacia girar tan rápido que salían despedidos o peor aún... Me acercaba a las supernovas para terminar con todo. Por lo pronto, ahora soy solo una pequeña partícula de polvo en el infinito que poco a poco se va congelando. Tan lejos de todo y tan cerca de nada. Hasta que vuelva a arder por última vez. Estallare en el infinito como fuegos de artificio y será mi último gran latido. El último grito en el vacío.

miércoles, 6 de diciembre de 2017

Evento extraordinario

Rodaban en mi cabeza, nuevamente, las memorias de guerra. Una vez más el corazón se congela. El dulce danzar de sus caderas se movían de un lado a otro en mi imaginación circunspecta. La tranquilidad, la frescura y la humedad de su sibarita figura colmaron mi antorcha y desvaneció mi fuego.

Entonces voy por la vida mendigando. Tan solo una, tan solo una. Por veredas y calles, voy diciendo locuras y coqueteando a la muerte. En perdidos malabares de alturas, envenenamientos químicos y al calor de los cañones bandidos. Nada ha resultado en el efecto deseado hasta ahora. Mientras tanto sigo alimentando la melancolía con una larga lista de amargas canciones, frases, dramas, recuerdos, remembranzas y cicatrices.

No necesito el perdón para redimirme. Nada puede colocar mi corazón en su letargo de vuelta. El templo ya no es el mismo de antes. Está atiborrado de fantasmas que despiertan mis demonios y por el momento necesito que estén y sigan durmiendo. Pero a veces mis gritos no son suficientes y las aguas negras del olvido me llenan hasta la sien.

Entre una de las búsquedas de no sé que, me encontré con el pasado. Y lo vi ahí, tirado tirando barquitos de papel en el mismo mar donde suelo liberar mi adrenalina. Sangraba y tenía mal aspecto. Me acerqué para entender mejor sus susurros. Y estos llegaron a ser mis plegarias antes de la tormenta. El himno de que las mujeres están locas iba venía pero ya no se iba otra vez. Sentí su dolor a través de su puño y letra. Volví a sentir la conectividad de las ondas del agua de mar. El misticismo marino volvió a mí para refrescar mi sendero hacia la locura. Pronto anocheció y cómo todas las noches hay que huir de los fantasmas que llegan para aparecer perpentos como screamers de mal gusto durante la velada.

Huí de ahí pero me llevé un pedazo inmenso de orgullo.

Los dioses también sangran

lunes, 4 de diciembre de 2017

Siento

Siento... qué no debería hacer esto. Que no vale la pena tanto escándalo. Que ya he berrrado en excesos criticables. Que es tiempo de dar al tiempo su lugar. Que es hora de danzar de nuevo con las estrellas, y sin embargo...

Siento... que soy una molestia. Que solo sigo aquí para No lastimar más a mi madre. Que debí haberme muerto antes de dar todo y morirme de nada. Que después de mi ángel exterminador ya no habrá nada más que hacer para quedarme aquí. Qué nadie tiene que escuchar mi lamento cada vez que intento expresarme. Pues...

Siento... Qué ya no soy capaz de amar otra vez. Qué no puedo confiar en nadie más para entregarlo todo de nuevo. Qué mis sueños están heridos y mueren al hilo. Que no di lo suficiente, o que no es suficiente todo de mí porque no valgo la pena. Que nada volverá a ser igual en cualquier aspecto de mi vida. Qué tuve mi oportunidad y la he dejado ir

Siento... Que será suficiente para que cuando mi ángel se vaya irme a su lado. Pues es el amor más lindo y puro que existe en el mundo. Y hasta que eso pase, seguiré aquí por ella. Después... Volveré a brincar planetas y seré polvo de estrellas. Eso siento

Blitzkrieg

El alba había hecho sonar las sirenas en el corazón
Mi raza moría con el día mezquino y fútil. La noche me arrebató el último latir de mi amor. Esa noche se lo llevó todo. En una simple batalla, una sencilla batalla se llevó la guerra. Todas las divisiones, regimientos y ejércitos perecieron. Se perdió todo el territorio, el cielo, el mar y la luz. De nada sirvió crear grupos especiales, infantería, caballería, unidades de caza, marina... Nada.

Ahora en la noche solo se escucha el sonido de la ejecución de todos los que resisten la derrota. Uno a uno van cayendo y su sangre vierte en las calles hediondas su vida. Sin duda, la resistencia más violenta, ruin, obscura y duradera que se ha librado en esta vibración. Una de la cuál, no tiene dueño ni sueño, no busca amantes ni compañía... Su último soplo espera cantar Seemann en la noche amarga y fría del mar.

La diversión, se terminó. Es todo

domingo, 3 de diciembre de 2017

Super luna

Luna que has llenado las sombras con tu fulgor. Dame un sueño como el de ayer. Lléname el espíritu. ¡Oh mi hermosa luna! Si en tu sien plantará mi ternura ¿hacia dónde tendría que ir?

¡Mírame! Que no me he cansado de adorarte. Bajo tu luz blanca guardo el encanto y en las noches de luna nueva te sigo adorando.

Si en mi vida brillas como la noche de hoy, entonces déjame. Siembra mi descanso sobre tu tierra, permanentemente. No me importa quedar varado en el infinito. Sin fondo o sin piso. Sé, que algún día volveremos a estar juntos.

Fuimos creados en la misma inmensidad. Tú, entre la infinita belleza y misterio. Y yo como cualquier otro hombre, pero como el hombre que más te ama en la tierra.

Hoy, brillas tanto, que pareciera que el tiempo se va a acabar. Enterré mis miedos junto a los tuyos y traje el epitafio conmigo. Al final del día, tus marcas en mi piel quemada harán honor a tu grandeza y mi alma estará empeñada en seguir brillando por ti

viernes, 1 de diciembre de 2017

La más grande ironía

Siempre se dio por sentado. El único pecado por el que la sirena lloraba fue la propia muerte del centauro... La bestia.

Al final, ella logro cantar para las estrellas y él... Él solo podía hablar con las piedras

El inicio del fin

Ahora todo me trajo hasta a aquí
Si pudiera soñar una vez más
Me quedaría con la luna y el mar
Y sin embargo ha llegado mi fin

Hasta aquí, su espectro frágil
El honor de la familia estuvo
Una vez más regodeado el luto
Vuelve a su débil mente cenil

Las garzas levantan su vuelo
El ultrasonoro agitado vibra
Su descanso perpetuo es duelo
Y las pestañas caídas tiritan

El frío del otoño le recuerda su velo
pero ninguno de los santos vuelve del mar
Es solo la palidez de la noche
Una vez más el agua le lava el alma de las manos

miércoles, 22 de noviembre de 2017

Vendaval

El sonido de las Palmas en su espalda le había llenado de ovaciones en la piel. La gran mecha de su libido había sido encendida al igual que la candidez en sus orejas y en las mejillas. Sentía como la sangre le iba y le venía de vuelta y cómo le recorría el cuerpo de arcilla pues el magma de la caldera en su corazón todavía no se había extinto.

Poco a poco se iban incrementando los estallidos. El choque de las ingles cepillan con gran ferocidad todos los miedos e inseguridad. Una danza trabada de movimientos lentos, duros, circulares y oscilatorios le quemaban la respiración. Que era más intensa cada vez, tal que dejó su vestidura de cisne para convertirse en un colibrí.

Siempre llegó a la conclusión de que le  hacían falta manos, para poder masajear toda esa carne de exquisitos muslos y pechos perfectos, justo como le convertía de un ser racional hacia la completa locura. Todo su ser le lleva a límites nunca experimentados. Todos sublimes y etéreos que terminar, nunca fue el deseo. Todo se pintaba de colores incomprensibles, sonidos y sensaciones celestiales... Era como si quisiera incendiar el alma con cada roce de carne. Era la única forma de aliviar el prurito bestial, era la unica manera de liberar la ira.

La caldera en su vientre hervía y desprendía vapores orgánicos volátiles que enervaban los receptores y terminales nerviosas de cada neurona, de cada fibra en el corazón. Porque eso sí, nunca hubo nada igual por una sencilla razón. El favor de su mente colmó de caricias y besos en el espíritu. Le calmaba el infierno con ego y vanidad... Y los cielos se rendían ante sus ángeles tiernos y dulces tan llenos de amor, pasión y de entrega.

Sus mejillas enrosadas le recordaba la madurez de los duraznos y los duraznos a su sibarita figura. Tan pura y solemne que la imagen por sí sola le hacía llegar al cénit de sus más esquineros pensamientos.

La noche fue nuestra, fue mía una vez más

martes, 21 de noviembre de 2017

La ventisca

Extiende los brazos al viento
Con una mano toca las nubes
Asciende, el cadáver se pudre
Ya no hay sol ni movimiento

El ánima, ceniza de incienso
Ardió y murió desde el inicio
Su principio nunca llegó a ser
Y las paralelas, no llegan a serlo

De nuevo la entrega al viento
De rocío le ha llenado la cara
La costra estropea llegar al alma
En la cima no hay cielo, sino silencio

Vigilan centinelas sin estruendo
Un horizonte llanamente vacío
Inalcanzable hasta el hastío
Ahí parace ser tan estrecho

Sin alas va arrastrando sobre el suelo
Su madre canta y baila en el ritual
El frío es más intenso en el umbral
Tumbado en una roca, toca el sueño

La ventisca va engullendo el anhelo
Las hormigas van subiendo
Comiendo la carne mordiendo los dedos
No importa lo bueno y lo malo en el duelo

Muy pronto entre los huesos
El alma vuelve polvo, el polvo en cenizas
La ceniza a la roca y se vuelve uno
Una vez más, una vez más

Y vuelve a comenzar...

sábado, 18 de noviembre de 2017

Cicatrices

Mucho o poco puedo decir de todo lo que me estoy llevando de esta vida. Claridad y  desesperanza duermen juntas entre los pliegues del cerebro. Las cosas, los momentos, las canciones, las películas, las palabras... Y como tal las remembranzas son el botón "on" de las emociones.

Hay remembranzas en ello, en la piel y en el pecho. Por eso uno no puede escapar tan sencillamente de todo eso. No basta con cambiar el lugar donde vives, tus gustos y las personas con las que sales porque todo el paraíso, infierno, Ángeles y demonios viven dentro de sí. Son uno contigo y de eso no hay forma de escapar... En vida

Pero, qué virtud encuentra uno en la fidelidad de las memorias? Se amplifica la sensibilidad, todo se siente más y todo dura más, se abre la mente, el corazón y la carne y entran tonos de amargura, calidez, dulzura, dolor, agonía... Todo como parte de una sinfonía ruidosa que carece de sentido ante nuestra percepción sensorial.

Y qué sentido tiene? Es más, debería tener algún sentido? Y si no importa nada, por qué cuerpo se aferra a mantener la postura, la cordura y la vida? Será que el instinto de supervivencia está tan programado en las neuronas que sería imposible borrarlo. No lo sé... Aunque me gustaría. El dolor ha sido lo que me ha traído hasta aquí, y son embargo, eso mismo es resultado de haber sentido goce. La memoria a veces no me viene bien

jueves, 16 de noviembre de 2017

Fragmentos

Sólo en sus ojos el sol perdería su brillo, extinguirse y volver a ser un parpadeo suyo; Un beso, un recuerdo, un refugio... Un aviso, el fin de las cosas, el fin de todo

Cuatro años atrás...

Todos duerman

No recuerdo en ningún momento de la vida, o ninguna época en la vida como para sentir tanta tristeza por tanto tiempo. Normalmente, mis episodios solo ocurrían por un par de días y después me encontraba bien.

Hoy es bien diferente. No hayo consuelo alguno y me voy sintiendo cada día más solo. Qué bueno fue tener a tanta gente a mi lado en el principio de todo este fiasco. Ahora cada quien se ocupa de sus asuntos y eso está bien. Cada quien debe tener en orden su vida. El problema es conmigo que no puedo superar este duro golpe y peor aún, me cuesta cada vez más hablarlo con alguien.

Me siento patético. Cómo vine a terminar así? Así, sin sueños ni ilusiones. Tratando de odiar algo que no me puedo sacar del corazón. Tratando de encontrar un reemplazo... Un sostén que traté de encontrar entre tanta gente pero que simplemente se viene abajo. No hay estructura, ideal, religión, droga o canción que aguante todo este esperpento.

Todo lo que yo buscaba, lo que alguna vez deseé e incluso más de lo que llegué a desearme ha puesto fuera del cielo por un pecado que aún no logro saber. Aquella tormenta hecha pregunta no día de pegarme con granizo en la nuca... Qué fue lo que hice mal? Qué se supone que debo hacer? Debo seguir o resistir? Y luego... Seguir? A dónde?

Es curioso ver el ser tan inmundo en el que me he convertido. Buscando una respuesta mientras lanzo está botella con papel al mar. Fingiendo esperanza por encontrar toda la atención que perdí, todo el cariño, la condescendencia, el calor y la calidez entre unos ojos sinceros y bonitos. Se han ido. Y estoy acabado.

Este sábado iré... Trataré de llegar al origen y me desprenderé del púlpito moral que me he dejado por la vida. Me entregaré a las manos del dios de este mundo y haré mi pacto con él. Hoy simplemente, sobreviviré... Otro día más.

martes, 7 de noviembre de 2017

Nadie lo sabe

Me enamoré de tu dulzura
Me enamoré como un tonto
Me enamoré en tus abrazos
Me enamoré a cada sonrisa
Me enamoré viéndote bebé
Me enamoré oliendo tu ser
Me enamoré con tu locura
Me enamoré desde tu sabor
Me enamoré hasta corazón
Me enamoré contra todo pronóstico

Y todo se acabó en menos de un minuto

jueves, 2 de noviembre de 2017

Qué buenas remembranzas

El cielo hecho de estrellas muertas me lo recordaba. Es que, qué más? Quién más que yo para arruinarlo todo. Como ahora, como siempre. Mis pómulos decaídos por la falta de sueño y la tristeza se sienten como un material extraño, ajeno a mi rostro. Aún con esas mi mente vuela, revolotea y vuelve para bombardear la noche con pensamientos, con memorias y arrepentimientos.

Esta época me recuerda que todo el día es de noche. Y no hay luz natural para mí. En este lugar reflexiono sobre sí vi o en un infierno o un purgatorio, sobre decidir si debo seguir o parar. Ayer el joven haitiano me lo dijo muy a su modo. Algún día las raíces, tarde o temprano de pudriran. Y cuando eso pase las flores y los frutos de la vida se marchitaran y yo junto con ellos

martes, 31 de octubre de 2017

Roja tenía razon

Es preciso asegurar el panorama vidrioso obscuro e incierto de la vida misma. Pues esta es la apertura para incendiar una antorcha que te ayude a salir de la cueva. Mismo antorcha que proyecta en las paredes húmedas y etéreas tus miedos más profundos, lo desconocido. Todo aquello que no está en nuestro control nos aterra, y sin embargo, no vengo a ser elocuente para dar cabida al día en sí. Aunque siempre fue la mejor época del año para vivir... Hoy esta misma época me recuerda una lección esencial de la vida. Y es que, definitivamente, no hay nada seguro en ella. En absoluto. Y eso aplica incluso con el mismo sentido de posesión. A lo largo de la vida, solo somos espectadores de algo que nuestros sentidos no logran a comprender. Lo único constante en este batidillo cósmico son los cambios. Lo seguro es que todos vamos y venimos de un mismo lugar. Estamos hechos de lo mismo y no siquiera tenemos la más remota idea de lo que el mundo tiene para nosotros. Es absurdo pensar entonces que has venido a llevarte algo de aquí, todo es prestado. Somos eventos increíblemente extraños del universo, y este es indiferente ante nuestra necesidad de sentir cualquier motivo de existir. Y aunque el hecho de que haya algún propósito o no aún es debatido, puedo asegurar que es realmente irrelevante. Pues se nos ha ofrecido la oportunidad de disfrutar, de llorar, de reír y de gozar con nuestros sentidos, con el corazón y la razón. A este mundo vinimos solos y nos iremos solos. Y esas lágrimas de oro de aquel ser indefenso al que llegué a destrozar... Me lo decían sin vacilar... Y ahora puedo decir gracias. Ha sido una lección más aprendida

domingo, 15 de octubre de 2017

Sueños de labios de durazno


  1. Crear una escuela pública muy importante
  2. Ayudar al medio ambiente
  3. Tener 4 hijos

Cuentos japoneses que nos son chinos No. 1

Hace tiempo había un ladrón desea robar arroz y trigo de un campo de arroz
para su mejor amigo, un ratón que lucía enfermo y tenía bajo peso corporal.
El cultivo que quería robar pertenecía al primer ministro que con segurida sabía
de ciencias. Pero el ladrón, además era un arquitecto, que no gustaba de su profesión
ya que no tenía gran paciencia. Sin embargo desarrolló la tecnología, con poca materia prima para esculpir su maravilloso plan.
Su obra de arte terminada, una escultura parecía su plan.
lucía un gran semblante -Está noche- dijo en voz alta y dejó al ratón sin hacer más ruido.
Entrándose en el cultivo su gran escultura cayó justo en medio del campo y abrió la tierra...
El plan se arruinó y lo descubrieron, y antes de que fuera enviado a prisión por tal insubordinación te la tierra petróleo emergió.
Al ecuchar todo el ruido, el primer ministro salió, y al ver lo que ocurría su semblante maravilloso se puso.
Al final el ladrón una parte recibió... Y con ello, medicina compró para aliviar su ratón :D Fin.

Julio de locos

Lunes 7 de Julio del 2014

Mágico!! No habrían más palabras para describir lo que en este día aconteció

Nefelibato y taciturno

En el agua lo recuerdo, en el agua


Historia de mi amor

Fue por estás fechas, hace dos años atrás, cuando en alguna asamblea informativa, nos vimos. Quizás no por vez primera, porque probablemente ya nos hayamos visto con anterioridad pero nunca nos préstamos atención. Qué curioso es verlo ahora todo algún día fue. Comparar los encuentros, efímeros y esporádicos en los que de repentes nos hallábamos... Sin causa ni orientación, cada quien en su mundo, cada quien con su demonio.  Platicando penas similares, infiernos tan fríos que lamían el corazón.

Fue un 7 de septiembre de 2013 que viste la solicitud de amistad que te envíe por facebook apenas unos días atrás y decidiste agregarme como un amigo más... Algo que parecía en insignificancia tal vez. Fue un 25 de septiembre cuando me regaleste es abrazo tan espectacular tan lindo, tan sincero... Y yo un pobre tonto que estaba inmovil en la acera sin poder abrazarte... Qué tonto.

Cómo olvidar la vez que te vi en las audiciones de P&G... No habrá sido algo tan trascendental pero lo recuerdo. No sé con quién ibas aquellos días de Noviembre, sólo te recuerdo a ti y a nadie más. Recuerdo que desde entonces me destapaba con mi sentimentalismo, mi dramatismo y mi minimalismo contigo, mostrándote vídeos que eran emotivos para mí, mis gustos, mis costumbres, te lo llegué a entregar como a ningún amigo fiel que haya tenido, sin pretender ser algo. Emocionándome porque le dabas "likes" a mis publicaciones y mis fotos... Emocionado siempre.

Noches como estás en las que solamente charlábamos, nos preguntábamos cosas para mantenernos despiertos y terminar lo que sea que estuviéramos haciendo: llámese tarea de numéricos, eléctrica, proyecto de tesis... Siempre estábamos (y estamos y estaremos) apoyando, acompañando. Siempre seremos compañeros nocturnos, animales de la noche. No importa que no hayamos hecho las mismas prácticas, las mismas tareas, los mismos exámenes o ni siquiera haber tenido clase con los mismos maestros, lo importante es que siempre nos tendremos, el uno al otro, sin importar la cita, sin importar la fecha. Si uno se cae el otro lo levanta y viceversa. Para cuando entonces en esas fechas éramos los eternos "compañeros" y aprendíamos de todo un poco e inventábamos historias a raíz de nuestras "peleas" (super ñoñas por cierto) cuando tu mayor insulto era llamarme E. coli y yo nombrarte Rommynicus bailarinis. 

Fue un 1 de Diciembre 2013 que te dediqué mi primer platillo para ti. Sé no te gustó. Quizás porque no era tan estético, quizás porque era dulce y me sentí la persona más tonta del mundo. Quería presumirte mi platillo (avena con atole, sí lo sé jamás lo he vuelto a hacer) me encontraba en el último salón del edificio principal de la escuela y pasaste se súbito por aquella abominación. Rápido lo tomaste y tú dadora de vida pasó por ti, saludando con cierto gesto indiferente hacia mí... Lo recordé todo como si acabará de pasar. ¡Qué cómico!, ¿no?

Para instancias de enero (sin mencionar algún día en específico) ya era muy claro que tu presencia habíame de poner nervioso y el contacto de nuestras miradas era de súbito y completo y total caos en mi cabeza. Tú y tu mirada profunda. Bastaba con decirte algo para captar por unos momentos tu atención y centrar aquellos pozos marrones que tienes por ojos para hacerme caer en tu alma. Cayendo sin fin. También por estas fechas nos íbamos conociendo de a más, gustos musicales, hábitos, sueños... sueños oh, lo sueños. Fuiste cura de mis sueños. En el sentido estricto lo digo. Recuerdo cómo antes me era muy fácil confundir la realidad con mis sueños. A veces no sabía lo que soñaba y a veces no sabía lo que pasaba realmente. Para esté tiempo sí bien ahora cuándo es un sueño y cuando es real. 

El mes del amor... Era un soplo que arrancaba los cotiledones de los llamados dientes de león que habrían de parar en tierra fértil para nacer y crecer no muy lejos de la planta madre. En aquellos ayeres había que aguantar las desveladas y la desesperanza que implicaban los proyectos, el desarrollo de alimentos, las tareas, los trabajos, las exposiciones y todo nos volvía locos, ya no habría energía para que siguieras conmigo tan tarde y no había nada más que ver los mensajes que ya había tenido contigo. Ocultando el hecho que me gustabas desmedidamente. era notorio desde ese entonces. Sólo me fui dejando envolver en una nube de fantasías y utopías. Preguntando por los exámenes, tratando de invitarte a lugares para poder salir contigo y aunque nunca lo conseguí en esas instancias nunca me di por vencido, creo que principalmente, porque nunca intenté llegar a ser tu novio, yo sólo quise ser tu mejor amigo y mírame, lo he conseguido. Curioso que por estás fechas también conocí por primera vez (o por lo menos oficialmente) a Nanny y tu mamá. En la cisterna (templo de los gatos) y yo ofreciéndote gomitas caseras y chocoretas (fue cuando descubrí que no te gustaban los dulces ni mucho menos las chocoretas ni los dulces mentados) y también te di a probar el chocolate turco... El primer presente que tuve contigo. Para esos instantes me habías regresado el gusto por muchas cosas pero sobretodo por mi gusto a correr y a ponerme en forma y ni qué decir de mis ganas de aprender a bailar... Obviamente tú cómo mi instructora. Mi primera instructora (permitida de k-music) y las primeras canciones -Mr Simple/Big bang y Fantastic boy/Supr junior. Para estos alcances hasta Garcilazo tuvo cabida aquí, pues ya la consideraba alguien sumamente interesante aunque algo cohibida. También la crítica sensación de sentir que me verías como un monstruo al revelarte que soy experto en sacrificar animales.  

Entrevista de fe/Compañerini Rommy

Dato curioso: Tarde desde el 7 de febrero del 2014 hasta el 21 de abril del 2015 para hacerte el ceviche de atú y soja que te prometí

Desde ese entonces fuiste mi corazón de unicornio, y aclaré que por todo el cariño que te tenía desde entonces te iría cambiando el nombre cada vez que pudiera, cada vez que se presentará la ocasión para terminar como una advertencia más que una promesa. Yo, agradeciendo tu amistad y tú enseñandome que eso no se agradece, se paga con lustros de amistad y yo, abonando 0.295 lustros de amistad para el enganche, por muy lerdo y ñoño que se escuche. Mientras tanto al otro día, viendo lo lindo que es verte volviéndote loca al no poder preparar todas las órdenes de Frappes que te pedían. Esos Frappes poderosos y llenos de sabor sin azúcar que me diste a probar. No entendí sin embargo, hasta hace poco que jugabas conmigo y nunca te seguí el juego, lo lamento por ello. Así como lamenté haberte hecho sentir mal por mi comentario de tu Frappe.

Nunca estuve contigo desde el principio por tu belleza, esto, en palabras mías es el motivo que me hizo quererte tanto "
-Que coman tierra las tareas, decíamos. Que coma tierra todo el mundo-

Esas prácticas en plantas piloto. Siempre guardaba para mis papás un poco para mí y siempre pensaba en que al verte de daría a probar lo que hice, porque cuando lo hice lo hice pensando en que te compartiría. Aunque no siempre pude compartirte siempre tenía algo de pan.

Todóloga...

1ra presentación de mis perversiones de los besos entre chicas, mi gusto por el género ecchi y la presentación de mis mascotas (Negro y Zonhy). Para está época ya era declarado que todo lo que te hiciera iba estar hecho con amor.

Hago una autoconseción aquí para aclarar que puedo llamar obesas a tus perras porque tú misma me lo dijiste. Dijiste que son obeas y yo, aunque traté de defenderlas insististe en que de verdad están gordas. Chaparra y bombona...

Tus etapas de espiral de desesperación y desesperanza son: Tristeza extrema, llanto nocturno, "sin cara", aceptación sin remedio, ligera fe, desesperanza habitual, lagrimas secas, relajación, entrada al lumbral del no sentir, aceptación obligada, omisión del problema (por otro problema) y "superación"

Noches enteras en las que sólo podía esperar que estuvieras bien. Tratando de recordar los motivos que nos hacían estar ahí, desvelando el cerebro para terminar una tarea que ahora no recordamos su razón de ser. Recuperar esperanzas de la unidad entre nuestros seres cercanos que más que estimarse parecían siempre competir. Deseando el bien tuyo también deseaba el mío. La conjetura entre nuestras quejas y expectativas desde siempre encajaron muy bien, Como dos piezas de los rompecabezas, tan opuestos, pero a la vez complementarios. Una unión perfecta.


Habría que recordar las veces en que uno u otro se sentía fuera de sí, fuera de todo y de todos, en otro mundo... Uno se sentía "anestesiado" y el otro sentía perder la cabeza. Las laterales de cada pieza no siempre pegaban con todo y en el rechazo al sentirnos solos acudíamos al otro. Las palabras mágicas que convertían una noche llena de cenizas por nubes y el pántano por un día soleado disfrutando la vista en la playa....

-Podrías cambiarte y estar conmigo-

El principal motivo para tomar en serio una proposición así; no eran las clases pseudodidácticas de los profesores de la mañana, no eran los horarios, ni que hubieran más o menos personas en esos grupos. Simplemente ibas a estar tú y eso fue el ápice que doblegaría mi espíritu terco de jamás hacer un cambio así, sólo por una chica... Y sin embargo, tú no fuiste, ni eres ni serás cualquier chica. Palabras así siempre han alegrado mis días. Siempre.


Insisto. Creo que para entonces era muy obvio que eres una amiga más que especial. Eras aquella persona que esperaba con ansias ver en línea. Para contar locuras, confesar misterios y revelar detalles que no cualquiera podría tomar a bien o no al menos sin hacer mofa de ello. Desde aquellos ayeres era insaciable mi capacidad de admirarte, de ver solamente cosas buenas en ti, y tú, desde entonces (y desde mucho antes) con tu incapacidad de poder recibir un cumplido hecho desde el corazón. Sin pretensión. Completamente sincero y espontáneo. Solamente diciendo (a mí y ti misma, a la par)

Tu sencillez ya era de alguien de admirar, tu nobleza y el misticismo que llevas por estandarte culminaron en mi pecho sonriente, dando esperanzas de que la humanidad puede valer la pena, y sin duda el que no sólo seas una cara bonita con cuerpo de modelo y además con cerebro (mucho cerebro) me hizo enamorar de ti. Sin saberlo, sin planearlo, sin buscarlo, todas las demostraciones de tu ser me atrajeron. Tu esencia, tu aroma, tus cabellos, esa manera de caminar, el tono de tu voz, tus ojos obscuros como la noche y tan pardos como un café cargado... Poco a poco solo me dejé caer. Poco a poco.

A veces sintiendo mal por pensar que sólo quitaba el tiempo. Haciendo desvelar. Sacando temas cuando de primera vista lo único que querías era dormir.


Y el deseo de que vayas pronto con Morfeo

Lo curioso de todo, es que ya para ese entonces, comparado al ahora, es que... Seguimos tratando nuestra relación así. Somos mejores amigos, amantes en potencia que siempre quieren seguir complaciendo al otro, seguir enamorando.
Igual que siempre, inventando palabras...
Coincidiendo en cosas...

Que no lo eran tanto. Y nuevamente abordando as diferencias. Yo tan de barrio, y tú tan de la alianza méxico-japonesa xD. Y aún así me encantabas. Un gusto por la personas que eras, no por lo bonita que podías llegar a ser. Algo tan profundo que no tenía explicación. Y yo tan ingenuo diciéndote entre letras que quería charlar más contigo y tú tan distraída porque solo había que dormir.


El caso es que para entonces era notorio nuestra enorme diferencia entre tu ritmo y mi vulgaridad... Siendo cada quien a su manera y pensando estar en el mismo canal. Cuando realmente hablamos de mundos enteramente distintos. Y desde entonces eso fue particularmente lindo. Porque a pesar de entender poco menos que el canto de una ballena, disfrutaba el hecho de danzar con su canto en las corrientes submarinas. Y te buscaba y te rebuscaba entre la opacidad de tu desesperación y tus miedos. Ahí donde el mar se vuelve estrecho, obscuro, profundo, tan misterioso y hórrido.. Que cualquier burbuja que encierre palabras más minúsculas que el aire, son despedazadas ante la incomparable presión del abismo.


A veces parece que tuvieras un ancla aferrada a tu aleta de sirena que te empuja hacia dentro. Te lleva hacia la obscuridad y nunca entiendo como es que logras salir de ahí. Incluso cuando nos arrastras al todo, incluso aún cuando se sienten los átomos rayando entre sí, sales siempre a flote. Nadas un poco y descansas por momentos en la orilla. Después de un tiempo vuelves al abismo. A veces por tu propia mano, a veces por la corriente submarina, a veces por la llamada de la madre tierra hacia su seno... Pero siempre eres arrastrada. Puedo pensar entonces que hay que desenganchar tu aleta del ancla, pero temo que puedas morir desangrada, también he pensado mucho sobre cambiar tu aleta por piernas, o cambiar tu andar por el vuelo... Sencillamente no doy. Pienso entonces que podrías volar hacia el oriente y traer contigo el sol, en tu medio, en tu hábitat. También he pensado tanto poder cargar el ancla y usarlo a tu favor para golpear fantasmas, salvar navíos y convertir tu dulce mirada en una heroína de leyenda. He pensado en detener la corriente marina, submarina y detener todo el flujo, pero eso no haría más que matar todo lo bello que conocemos. Y al final de todo. Sólo puedo estar junto a ti, porque el ancla no es permitida por ningún otro que no haya sido enganchado en ella. Estoy siempre contigo

Sin querer llegar a ser tan profundo, continuando con esto que creía perdido hace tiempo, lo retomo. En este punto me siento expresado en una versión bastante minimalista. Tan infinitamente diminuto que siento que me sumerjo en un bucle cósmico entre lo inconmensurable y lo invisible.Entre lo mejor de ambos mundos, se me permitió encontrarte aquí. En medio de los planos.
Pensaría que pude ser un poco directo. Pensando que eras más que bonita. si no que tu sensualidad me volvía loco. Que podía estallar en tu centro de masas, que podría recrear algo parecido a un big-bang. Qué tonto pensar así de mi mejor amiga, mi tierna compañera. Menos mal ni siquiera lo notaste, o menos bien. O al vez sí lo notaste. Pensaría por lo que llegué a ver, que simplemente no lo notaste. Una y otra vez...


Lástima que no siempre hemos podido charlar todo el tiempo. Algún día no importará más el cansancio, los horarios, la distancia ni el mismo tiempo. Porque yo te seguiré amando...












domingo, 25 de junio de 2017

Llovía y llovía

Los colores insípidos de Junio vestían con escalas atípicas, descolodas, arrítmicas... EL infinito abismo grisáceo y hundía las terminales de sus simbólicas manos, encima de paja y heno. 

Los ríos unían su cause para encontrarse en una delta llena de energía hidraúlica. Poderosa por persistente y tranquila como el magma. La esquina generaba tanto calor que los salmones saltaban en contra corriente, buscando un mejor lugar para romper el tiempo en un ridículo intento por salvar a los de su especie

Y sin embargo, siempre fue tarde para ello. El tiempo no fue más y la cola de la prueba de su existencia en el mundo, rompió consigo la eternidad del universo. Viéndose reducido a luz, viajando por aquel abismo, durante el resoplo más profundo que Dios, pudo haber creado.

Por la tarde, las bugambilias se columpiaban tristes dentro de la cortina pluvial que adornaba la melancolía de sus hojas rotas por el alarido incoherente de los felinos en celo. Bastardos, eran hijos que por su extirpe, fueron arrojados sin más a la inmundicia, al silencio, a la crueldad. Aún con esas, lo que sea que fuere, unió sus caminos para que continuarán el ciclo maldito de polvo y llamas

Pronto, nadie recobró color. Sólo hubo un eterno diluvio que apagó toda conciencia. Y las mentes serenas y soberbias pegaron su cabeza contra el piso para escuchar lo que la tierra tenía que decirles, sin esperar que, el tiempo no existe. Ni tampoco otros espacios, eran uno sólo en todas partes, y por fin lo comprendían

lunes, 8 de mayo de 2017

Pasividad

Era un día como cualquier otro en el que la lluvia había hecho una prisión para sí. Mientras se perdían en el impacto de las gotas en la acera. Su cuerpo, tirado en la cama mirando desde la ventana mientras las arañas que le acompañan en el cuarto se le subían a la cara. Inerte, se perdía en pensamientos que no llevan a ningún lado. 

Al principio, quizás...

Podía escucharse el maullar quejumbroso de los gatos hambrientos de la calle. Exigiendo atención. Perfuman con su ano todo el cuarto y le llenan de pelo las sábanas. Las redes de las telarañas le pegaron a la cama y el sonido de la lluvia terminaron por liquidar lo que quedaba de su ser.


El final, tal vez...

No podía creer todo lo que cedió. Su imperio de sangre. Lo había dibujado con tanta pasión que hasta llegó a creérselo. Y ahora, no podía ni moverse. Incluso los párpados los tenía pegados. Debajo de las lagañas y los capullos, sus pensamientos le seguían gritando. Quién sabe qué. 

-Es un síntoma de esquizofrenia, ¡Seguro!- Pensaba entre sí, mientras el peso de los animales dejaban la cama y daban paso a las voces aullando en su oído, muy cerca de su instinto de supervivencia. Pero de lo que era esa maraña de cosas terminó siendo un capullo nuevamente, no se movía ni un cabello.


-Pronto despertaré, e iré con un médico. Esto no es real, ¡Esto no es real!- Los gruñidos se le subían por las piernas y se sentaban a comer algo húmedo en su pecho. Y cuando hubieron hecho lo que sea que iban a hacer, se fueron. Dejando zumbidos en el corazón. Remembranzas que calan en la piel... Que arrancan el pecho y no te matan. Ya había oído hablar de cosas parecidas, pero que sin duda no habrían sido la gran cosa. Pero ¡oh no!

-No me inmutare, esto no es más grande que yo
-¿Eso crees? Porque... Seguro que no tienes la razón. Ya alguien te había dicho que pasaría
-¡No! Sólo fueron cuentos. Esas cosas dependen de uno. Se hacen más fuertes mientras más importancia les das. ¡Ya verás!
-Y entonces... ¿Por qué sigues hablando sólo?

Se encontraba en el límite. Más bien, aquello ya estaba por mucho más allá de lo que podía manejar. Ya era tarde. No podía hacer nada más que lo que la tierra pudiera mover en un temblor, ocasionalmente. Sus miedos lo habían petrificado y sus amores le llenaron de pelos la lengua. Así era, era el fin... 

Aquel último recuerdo llegó, sólo para decirle una cosa

-Hasta mañana 

Sonriendo, le tomó por la mejilla y le dejó despertar. Una vez más, al borde de la cama. Pensando en lo que le esperaría se contó una vez más...

-Esto no es más grande que yo 



sábado, 6 de mayo de 2017

Tardes Sombrías

Desde hace meses que no ha dejado de pensar en ella... Las memorias en su piel calan las vísceras, le remueven los nervios aislados de carne... Las memorias en su piel son como cuchillos de carne. En su mirada pérdida ve a una niña, una muñeca rota que camina descompuesta hacia él... Casi bailando con la mirada torcida, despeinada, con ojeras y los ojos quebrados como si hubiese llorado años... Balanceándose hacia donde él la miraba... Mientras que el susurro del recuerdo palidecía la piel de ella y de él y todo giraba entre luces y sombras, a escalas de grises, blanco y negro cual película vieja, película muda. Los labios de ella se movían pero él no comprendía lo que decía y su recuerdo se desvanecía en el aire y no quedó más que una neblina... Ese temblor en la piel, el nudo en la garganta y el hueco en el estómago.

 Se pasaba las tardes, recordando, lloraba y no dejaba de pensar en ella... Era su letanía, mientras comía, mientras leía, mientras escuchaba música. ¡Oh! La música... No había otra cosa más hiriente que la música, y las películas, vaya, todo le llevaba hasta ella a su utopía, le llevaba hasta aquel lugar. Un jardín abandonado, de flores marchitas y hasta eso le recordaba a ella.  La puerta de acceso a la chocita del jardín estaba podrida, bastaba un pequeño tirón para que terminara de caerse. La nebulosa solo dibujaba planetas fríos y basura espacial. ¿Cómo se habría sentido llenar el jardín con sus flores? ¿Cómo crecerían los vástagos? Tal vez nunca lo sabría ¿Cómo revivir algo que ha muerto? Saber siquiera si estaba con vida era una sentencia de muerte

miércoles, 3 de mayo de 2017

Todo el día es de noche

Tomando el cabello con la mano derecha y tirando como si quisiese arrancar de raíz los mechones mira la tabla ilumina su rostro en el cuarto obscuro. Navega por aquí y por allá, desde Seúl hasta Roma, de persona en persona, haciendo realmente nada, sólo correr en círculos en su mente. De pronto, a un lado de su mano izquierda la vibración del insecto le hace temblar el corazón. Como cuando las trompetas tocaron para Juan en su visión apocalíptica sin que algo "apocalíptico" deba, necesariamente, ser malo.

Deja de antemano que la obscuridad le dé un resguardo, pues en ella encuentra el portal para viajar a donde le plazca y sin embargo, viaja a los lugares más recónditos y lejanos de ese lugar para encontrarse en fatalidades y batallas pasadas

-Eres tan tonto. No eres lo que eras antes ni eres lo que esperabas ser-

Se dice a sí mismo mientras cierra los ojos y nubla la radiación que acariciaba su cara. Se recuesta en el sofá mirando hacia el techo y empieza a sentirse envuelto, no como si sintiese frialdad, humedad o frescura... Aquellos portales envuelven como las flamas a una antorcha o la brea a la selva. Siente como el aire en torno suyo, se endurece y cierra los ojos una vez más...

-¿En dónde estoy ahora?

Se pregunta, mientras en sus párpados se proyecta la silueta de sí mismo hacia un tiempo atrás, tirado en el suelo restregando la sien en el piso dejando escapar todo el calor que de él emanaba, las manos frías y azules blandiendo el aire y la mirada fija en algo que parecía encontrarse inalcanzable, lejos. Fue como si una gota helada resbalara en su espina. Levantando sus manos para intentar romper esa visión, negando rotundamente haberse encontrado en esa condición... Y de nuevo el insecto zumba. Rompiendo el enlace con el portal.

martes, 2 de mayo de 2017

Luna de sangre

Un solemne e irónico encuentro, tan vívido, tan entrañado. Recordando como si hubiese sido ayer y han pasado tantos otoños de aquello. Buscando entre los recuerdos, antes de que llegara Pandora encontré entre sombras vestigios de aquel encuentro. En aquel entonces, no tenía caso, vivíamos en jaulas diferentes... Sólo no.

"La salida" fue entrar en nuestras respectivas jaulas. A terminar de figurar lo que nunca pudo llegar a inmacularse. A hacerse cargo cada quien por su parte de los asuntos suyos... Individual y colectivamente. Por mi parte siempre sólo... Así siempre llego más lejos... Llegué a ir muy lejos y ahora lejos me quedo.

Es la misma habitación, el mismo espacio, el hábitat donde todo esto se engendró. El lugar de donde saltaba el mar en los bosques, un baile de salón y el salón de baile que era llenado con recuerdos gratos y exquisitos. De fechorías y travesuras... Un lugar donde ahora se queman a llamaradas las expectativas de un futuro que no llegará... Y el humo lleva consigo las cenizas matando un cielo verde... Cielo negro.

Los cimientos de aquellas miradas se ven fundidos en el mar que se ha vuelto fuego... Es tan extraño tener frío y calor al mismo tiempo, se siente vacío, se siente soledad. Se siente vergüenza, miedo y desesperanza... Buscando en aquellos ojos lindos la mirada que tanto amaba... Aquella mirada que se encuentra ahora en espectros de madrugada... Sólo recuerdos.

Ardiente al principio y que hoy en día está optando por coagularse. Ese llamado que fungía como punta de lanza para matar los grandes temores y las pesadillas se vuelve ahora contra nosotros, atravesando nuestros corazones, lentamente.

En un rincón del destino se depositan todas las carcajadas, las carcajadas de los sonidos musicales que hacíamos sin saber, que llevan eco en la eternidad, en la inmensidad, a la orilla del mar, la esquina del mar prodigiosa donde pretendemos enterrar todo aquello que dijimos y que tal vez nunca haremos, no con nosotros mismos y nuestra fragata naufraga.

Una trampa que han puesto en conjunto la vida y la muerte. Una broma cruel... Y una gran tentación terminó por ser todo. Ser infinita alegría, y ser la causa de la gran culpa. Y estallamos ahora.

Sinsabores colapsan las estructuras oníricas de los mecanismos del sueño. Voces temibles surgen por debajo de la cama, por debajo de la almohada, dentro de uno mismo. Todo lo que uno nunca quiso ser y lo es. Lo que siempre se negó. Uno siempre busca la salida fácil. Está vez, no. Pro en está ocasión resulta un daño irreparable. Un daño que quebranta la conciencia y la razón. Un algo que hace ponerse 4 cobijas, levantarse quitarse 2, levantarse y ponerse 1, quitarse todo. Quitarse almohadas, quitarse sábanas... Quitarse la piel. El gélido vórtice del huracán de blasfemias taladran en la cabeza, perforan la mente. Y el viento del norte es abrasivo si encuentra resistencia y desgarrador cuando se entrega.

La herida abierta vomita la vida, excreta a través de ella todo lo que llegó a vivir tan cómodamente. Ya no ríe, ya no late, ya no siente. Está muerto. El silencio le sirve de epígrafe para describir lo que de la boca intentaba salir para arreglarlo todo. Un grito de agonía, un grito de muerte.

Comen lágrimas. Cielos rojos

Farmacia

Clomipramida para la depresión... Y orgasmos.

La salida clave

-Nunca veas dentro de mi alma, si no arden tus ojos, arderé yo- dijo el señor de espíritu despierto

-No le temo a las almas-

-¡Oh querida dama de armas! En verdad que en tus ojos no encuentro incomodidad ni arrebato, mirad que las caricias en el alma no son más delicadas que la caída de una pluma



-Si debo arder. Arderé. Nací del fuego una noche tormentosa. Y al despertar el sol me besó en la frente. Soy hija del Sol. No es culpa mía que mis ojos que han de apagarse un día, se entierren, se encajen o duelan, pero reconozco que los suyos no están vacíos, quizá sea eso.

-Conmociona la impresionante ascendencia solar, te reverencio y aclamo porque algún rayo luminoso corte la cortina de mi noche Sin en cambio, mi ascendencia lunar no me permite arden en tu mismo fuego. Me eclipsa, y sus letras están escritas en mi piel... Y sólo eso




-Años atrás La luna me acogió y me dio hielo tibio. Me vistió de plata y me hizo vivir del otro lado, en su cara oculta, en la tierra de los sueños. Allí abrí los ojos al espíritu y anduve errante. Había lágrimas y fuego azul. Y nadé latente en un lago de mercurio, y me vi ante las puertas del lugar donde no hay retorno. Y entonces me sumergí aún más y recorrí el interior de interiores. Y las cosas que allí vi dolieron y cortaron, y sangré. Y todo era bueno. Y todo era necesario. Y cuando estuve lista volví a ver de cara al Sol, se encendió en mi pecho una hoguera y comprendí que era momento de ascender. Quizá podamos volver allí a la casa de la Luna. A soñar en su otra cara. A buscar nuevos abismos. A sentir dolor y a sentir frío, y a ver el sol después.

-¿Qué haría falta para no morir ante su majestad? La penumbra de una noche obscura y serena, se adentra a cada una de mis añoranzas, no hay, no existe cabida ante tal astro... No porque sea imposible, si el camello pudiera pasar por la rendija de un alfiler, se partirían los faros que evitan caminar a ciegas y vería amanecer. Sólo que ante aquello se resguarda la incomodidad y arrebato que no hallo en las piedras preciosas que con decoro incendian el alma

-No he vivido más que doscientos años y hacía unos cien que nadie adornaba tan bellamente en mi nombre. Mi gratitud presente

-Porque en sus formas escondidas, se hallaba un prejuicio anunciado por la misma hija del sol, y que pasó desapercibido para ella... Él desde aquel entonces lo fue todo y entró dentro de todas sus clasificaciones, habidas y por haber, que yacían en su enorme lista de personas que permanecían en el limbo. en ese instante el señor de espíritu despierto no entraba en ninguna y al final lo terminó siendo todo. Ella temía tanto que la gente huyera de ella, y al final ella terminó huyendo de él.




lunes, 1 de mayo de 2017

He vuelto

Sabía que los lugares concurridos nunca fueron el fuerte de alguien que prefiere mirar la lluvia desde la comodidad de su casa. Una que otra vez, saltando los charcos para empaparse de recuerdos. Memorias que te llevan a viajar a través del tiempo, de los sentidos.

A veces pienso que la inteligencia dormida, no logró despertar nuevamente, y ahí se quedó. Petrificada y oculta entre una densa maleza de prejuicios, miedos y fantasmas a los que uno prefiere no enfrentarse. Se sabe de innumerable cantidad de entidades que con solo rozar la piel, pueden atacar al sistema nervioso central y dejar a un pobre diablo tirado en el piso lleno de gusanos. Paralizado, sintiendo las patas de milpiés en sus muslos y el dolor en el corazón. Con la única facultad de poder sentir como poco a poco va perdiendo el aliento. 


Hacía mucho tiempo que no reflexionaba al respecto. Una gran mente me lo dijo. Siempre es más fácil decantarse cuando previamente has hervido. Y qué son la letras, más que un triste intento por disimular las goteras. Una letra una gota, una frase una daga. Es que, ¿Cuántos artistas de la felicidad conoces? ¿Podrías decir que vivir ha valido la pena?

Se cierran los ciclos, y los que quedan abiertos aún lastiman. ¿Hacia dónde debería ir? Nunca lo he sabido. Me hace falta vanidad. Sólo sé que hace falta cumplir con las palabras del corazón. Ahora estoy aquí, de vuelta al origen. Con más heridas que remedios. El corazón se sale,abre el pecho y aprieta. El alma, arde en brujería; la mente brinca entre universos que si existen, no pueden esta presentes en este; y la carne... Queda expuesta ante el mundo. Se cuece en los jugos de sangre sin coagular... En soledad