jueves, 2 de noviembre de 2017

Qué buenas remembranzas

El cielo hecho de estrellas muertas me lo recordaba. Es que, qué más? Quién más que yo para arruinarlo todo. Como ahora, como siempre. Mis pómulos decaídos por la falta de sueño y la tristeza se sienten como un material extraño, ajeno a mi rostro. Aún con esas mi mente vuela, revolotea y vuelve para bombardear la noche con pensamientos, con memorias y arrepentimientos.

Esta época me recuerda que todo el día es de noche. Y no hay luz natural para mí. En este lugar reflexiono sobre sí vi o en un infierno o un purgatorio, sobre decidir si debo seguir o parar. Ayer el joven haitiano me lo dijo muy a su modo. Algún día las raíces, tarde o temprano de pudriran. Y cuando eso pase las flores y los frutos de la vida se marchitaran y yo junto con ellos

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