domingo, 15 de octubre de 2017

Historia de mi amor

Fue por estás fechas, hace dos años atrás, cuando en alguna asamblea informativa, nos vimos. Quizás no por vez primera, porque probablemente ya nos hayamos visto con anterioridad pero nunca nos préstamos atención. Qué curioso es verlo ahora todo algún día fue. Comparar los encuentros, efímeros y esporádicos en los que de repentes nos hallábamos... Sin causa ni orientación, cada quien en su mundo, cada quien con su demonio.  Platicando penas similares, infiernos tan fríos que lamían el corazón.

Fue un 7 de septiembre de 2013 que viste la solicitud de amistad que te envíe por facebook apenas unos días atrás y decidiste agregarme como un amigo más... Algo que parecía en insignificancia tal vez. Fue un 25 de septiembre cuando me regaleste es abrazo tan espectacular tan lindo, tan sincero... Y yo un pobre tonto que estaba inmovil en la acera sin poder abrazarte... Qué tonto.

Cómo olvidar la vez que te vi en las audiciones de P&G... No habrá sido algo tan trascendental pero lo recuerdo. No sé con quién ibas aquellos días de Noviembre, sólo te recuerdo a ti y a nadie más. Recuerdo que desde entonces me destapaba con mi sentimentalismo, mi dramatismo y mi minimalismo contigo, mostrándote vídeos que eran emotivos para mí, mis gustos, mis costumbres, te lo llegué a entregar como a ningún amigo fiel que haya tenido, sin pretender ser algo. Emocionándome porque le dabas "likes" a mis publicaciones y mis fotos... Emocionado siempre.

Noches como estás en las que solamente charlábamos, nos preguntábamos cosas para mantenernos despiertos y terminar lo que sea que estuviéramos haciendo: llámese tarea de numéricos, eléctrica, proyecto de tesis... Siempre estábamos (y estamos y estaremos) apoyando, acompañando. Siempre seremos compañeros nocturnos, animales de la noche. No importa que no hayamos hecho las mismas prácticas, las mismas tareas, los mismos exámenes o ni siquiera haber tenido clase con los mismos maestros, lo importante es que siempre nos tendremos, el uno al otro, sin importar la cita, sin importar la fecha. Si uno se cae el otro lo levanta y viceversa. Para cuando entonces en esas fechas éramos los eternos "compañeros" y aprendíamos de todo un poco e inventábamos historias a raíz de nuestras "peleas" (super ñoñas por cierto) cuando tu mayor insulto era llamarme E. coli y yo nombrarte Rommynicus bailarinis. 

Fue un 1 de Diciembre 2013 que te dediqué mi primer platillo para ti. Sé no te gustó. Quizás porque no era tan estético, quizás porque era dulce y me sentí la persona más tonta del mundo. Quería presumirte mi platillo (avena con atole, sí lo sé jamás lo he vuelto a hacer) me encontraba en el último salón del edificio principal de la escuela y pasaste se súbito por aquella abominación. Rápido lo tomaste y tú dadora de vida pasó por ti, saludando con cierto gesto indiferente hacia mí... Lo recordé todo como si acabará de pasar. ¡Qué cómico!, ¿no?

Para instancias de enero (sin mencionar algún día en específico) ya era muy claro que tu presencia habíame de poner nervioso y el contacto de nuestras miradas era de súbito y completo y total caos en mi cabeza. Tú y tu mirada profunda. Bastaba con decirte algo para captar por unos momentos tu atención y centrar aquellos pozos marrones que tienes por ojos para hacerme caer en tu alma. Cayendo sin fin. También por estas fechas nos íbamos conociendo de a más, gustos musicales, hábitos, sueños... sueños oh, lo sueños. Fuiste cura de mis sueños. En el sentido estricto lo digo. Recuerdo cómo antes me era muy fácil confundir la realidad con mis sueños. A veces no sabía lo que soñaba y a veces no sabía lo que pasaba realmente. Para esté tiempo sí bien ahora cuándo es un sueño y cuando es real. 

El mes del amor... Era un soplo que arrancaba los cotiledones de los llamados dientes de león que habrían de parar en tierra fértil para nacer y crecer no muy lejos de la planta madre. En aquellos ayeres había que aguantar las desveladas y la desesperanza que implicaban los proyectos, el desarrollo de alimentos, las tareas, los trabajos, las exposiciones y todo nos volvía locos, ya no habría energía para que siguieras conmigo tan tarde y no había nada más que ver los mensajes que ya había tenido contigo. Ocultando el hecho que me gustabas desmedidamente. era notorio desde ese entonces. Sólo me fui dejando envolver en una nube de fantasías y utopías. Preguntando por los exámenes, tratando de invitarte a lugares para poder salir contigo y aunque nunca lo conseguí en esas instancias nunca me di por vencido, creo que principalmente, porque nunca intenté llegar a ser tu novio, yo sólo quise ser tu mejor amigo y mírame, lo he conseguido. Curioso que por estás fechas también conocí por primera vez (o por lo menos oficialmente) a Nanny y tu mamá. En la cisterna (templo de los gatos) y yo ofreciéndote gomitas caseras y chocoretas (fue cuando descubrí que no te gustaban los dulces ni mucho menos las chocoretas ni los dulces mentados) y también te di a probar el chocolate turco... El primer presente que tuve contigo. Para esos instantes me habías regresado el gusto por muchas cosas pero sobretodo por mi gusto a correr y a ponerme en forma y ni qué decir de mis ganas de aprender a bailar... Obviamente tú cómo mi instructora. Mi primera instructora (permitida de k-music) y las primeras canciones -Mr Simple/Big bang y Fantastic boy/Supr junior. Para estos alcances hasta Garcilazo tuvo cabida aquí, pues ya la consideraba alguien sumamente interesante aunque algo cohibida. También la crítica sensación de sentir que me verías como un monstruo al revelarte que soy experto en sacrificar animales.  

Entrevista de fe/Compañerini Rommy

Dato curioso: Tarde desde el 7 de febrero del 2014 hasta el 21 de abril del 2015 para hacerte el ceviche de atú y soja que te prometí

Desde ese entonces fuiste mi corazón de unicornio, y aclaré que por todo el cariño que te tenía desde entonces te iría cambiando el nombre cada vez que pudiera, cada vez que se presentará la ocasión para terminar como una advertencia más que una promesa. Yo, agradeciendo tu amistad y tú enseñandome que eso no se agradece, se paga con lustros de amistad y yo, abonando 0.295 lustros de amistad para el enganche, por muy lerdo y ñoño que se escuche. Mientras tanto al otro día, viendo lo lindo que es verte volviéndote loca al no poder preparar todas las órdenes de Frappes que te pedían. Esos Frappes poderosos y llenos de sabor sin azúcar que me diste a probar. No entendí sin embargo, hasta hace poco que jugabas conmigo y nunca te seguí el juego, lo lamento por ello. Así como lamenté haberte hecho sentir mal por mi comentario de tu Frappe.

Nunca estuve contigo desde el principio por tu belleza, esto, en palabras mías es el motivo que me hizo quererte tanto "
-Que coman tierra las tareas, decíamos. Que coma tierra todo el mundo-

Esas prácticas en plantas piloto. Siempre guardaba para mis papás un poco para mí y siempre pensaba en que al verte de daría a probar lo que hice, porque cuando lo hice lo hice pensando en que te compartiría. Aunque no siempre pude compartirte siempre tenía algo de pan.

Todóloga...

1ra presentación de mis perversiones de los besos entre chicas, mi gusto por el género ecchi y la presentación de mis mascotas (Negro y Zonhy). Para está época ya era declarado que todo lo que te hiciera iba estar hecho con amor.

Hago una autoconseción aquí para aclarar que puedo llamar obesas a tus perras porque tú misma me lo dijiste. Dijiste que son obeas y yo, aunque traté de defenderlas insististe en que de verdad están gordas. Chaparra y bombona...

Tus etapas de espiral de desesperación y desesperanza son: Tristeza extrema, llanto nocturno, "sin cara", aceptación sin remedio, ligera fe, desesperanza habitual, lagrimas secas, relajación, entrada al lumbral del no sentir, aceptación obligada, omisión del problema (por otro problema) y "superación"

Noches enteras en las que sólo podía esperar que estuvieras bien. Tratando de recordar los motivos que nos hacían estar ahí, desvelando el cerebro para terminar una tarea que ahora no recordamos su razón de ser. Recuperar esperanzas de la unidad entre nuestros seres cercanos que más que estimarse parecían siempre competir. Deseando el bien tuyo también deseaba el mío. La conjetura entre nuestras quejas y expectativas desde siempre encajaron muy bien, Como dos piezas de los rompecabezas, tan opuestos, pero a la vez complementarios. Una unión perfecta.


Habría que recordar las veces en que uno u otro se sentía fuera de sí, fuera de todo y de todos, en otro mundo... Uno se sentía "anestesiado" y el otro sentía perder la cabeza. Las laterales de cada pieza no siempre pegaban con todo y en el rechazo al sentirnos solos acudíamos al otro. Las palabras mágicas que convertían una noche llena de cenizas por nubes y el pántano por un día soleado disfrutando la vista en la playa....

-Podrías cambiarte y estar conmigo-

El principal motivo para tomar en serio una proposición así; no eran las clases pseudodidácticas de los profesores de la mañana, no eran los horarios, ni que hubieran más o menos personas en esos grupos. Simplemente ibas a estar tú y eso fue el ápice que doblegaría mi espíritu terco de jamás hacer un cambio así, sólo por una chica... Y sin embargo, tú no fuiste, ni eres ni serás cualquier chica. Palabras así siempre han alegrado mis días. Siempre.


Insisto. Creo que para entonces era muy obvio que eres una amiga más que especial. Eras aquella persona que esperaba con ansias ver en línea. Para contar locuras, confesar misterios y revelar detalles que no cualquiera podría tomar a bien o no al menos sin hacer mofa de ello. Desde aquellos ayeres era insaciable mi capacidad de admirarte, de ver solamente cosas buenas en ti, y tú, desde entonces (y desde mucho antes) con tu incapacidad de poder recibir un cumplido hecho desde el corazón. Sin pretensión. Completamente sincero y espontáneo. Solamente diciendo (a mí y ti misma, a la par)

Tu sencillez ya era de alguien de admirar, tu nobleza y el misticismo que llevas por estandarte culminaron en mi pecho sonriente, dando esperanzas de que la humanidad puede valer la pena, y sin duda el que no sólo seas una cara bonita con cuerpo de modelo y además con cerebro (mucho cerebro) me hizo enamorar de ti. Sin saberlo, sin planearlo, sin buscarlo, todas las demostraciones de tu ser me atrajeron. Tu esencia, tu aroma, tus cabellos, esa manera de caminar, el tono de tu voz, tus ojos obscuros como la noche y tan pardos como un café cargado... Poco a poco solo me dejé caer. Poco a poco.

A veces sintiendo mal por pensar que sólo quitaba el tiempo. Haciendo desvelar. Sacando temas cuando de primera vista lo único que querías era dormir.


Y el deseo de que vayas pronto con Morfeo

Lo curioso de todo, es que ya para ese entonces, comparado al ahora, es que... Seguimos tratando nuestra relación así. Somos mejores amigos, amantes en potencia que siempre quieren seguir complaciendo al otro, seguir enamorando.
Igual que siempre, inventando palabras...
Coincidiendo en cosas...

Que no lo eran tanto. Y nuevamente abordando as diferencias. Yo tan de barrio, y tú tan de la alianza méxico-japonesa xD. Y aún así me encantabas. Un gusto por la personas que eras, no por lo bonita que podías llegar a ser. Algo tan profundo que no tenía explicación. Y yo tan ingenuo diciéndote entre letras que quería charlar más contigo y tú tan distraída porque solo había que dormir.


El caso es que para entonces era notorio nuestra enorme diferencia entre tu ritmo y mi vulgaridad... Siendo cada quien a su manera y pensando estar en el mismo canal. Cuando realmente hablamos de mundos enteramente distintos. Y desde entonces eso fue particularmente lindo. Porque a pesar de entender poco menos que el canto de una ballena, disfrutaba el hecho de danzar con su canto en las corrientes submarinas. Y te buscaba y te rebuscaba entre la opacidad de tu desesperación y tus miedos. Ahí donde el mar se vuelve estrecho, obscuro, profundo, tan misterioso y hórrido.. Que cualquier burbuja que encierre palabras más minúsculas que el aire, son despedazadas ante la incomparable presión del abismo.


A veces parece que tuvieras un ancla aferrada a tu aleta de sirena que te empuja hacia dentro. Te lleva hacia la obscuridad y nunca entiendo como es que logras salir de ahí. Incluso cuando nos arrastras al todo, incluso aún cuando se sienten los átomos rayando entre sí, sales siempre a flote. Nadas un poco y descansas por momentos en la orilla. Después de un tiempo vuelves al abismo. A veces por tu propia mano, a veces por la corriente submarina, a veces por la llamada de la madre tierra hacia su seno... Pero siempre eres arrastrada. Puedo pensar entonces que hay que desenganchar tu aleta del ancla, pero temo que puedas morir desangrada, también he pensado mucho sobre cambiar tu aleta por piernas, o cambiar tu andar por el vuelo... Sencillamente no doy. Pienso entonces que podrías volar hacia el oriente y traer contigo el sol, en tu medio, en tu hábitat. También he pensado tanto poder cargar el ancla y usarlo a tu favor para golpear fantasmas, salvar navíos y convertir tu dulce mirada en una heroína de leyenda. He pensado en detener la corriente marina, submarina y detener todo el flujo, pero eso no haría más que matar todo lo bello que conocemos. Y al final de todo. Sólo puedo estar junto a ti, porque el ancla no es permitida por ningún otro que no haya sido enganchado en ella. Estoy siempre contigo

Sin querer llegar a ser tan profundo, continuando con esto que creía perdido hace tiempo, lo retomo. En este punto me siento expresado en una versión bastante minimalista. Tan infinitamente diminuto que siento que me sumerjo en un bucle cósmico entre lo inconmensurable y lo invisible.Entre lo mejor de ambos mundos, se me permitió encontrarte aquí. En medio de los planos.
Pensaría que pude ser un poco directo. Pensando que eras más que bonita. si no que tu sensualidad me volvía loco. Que podía estallar en tu centro de masas, que podría recrear algo parecido a un big-bang. Qué tonto pensar así de mi mejor amiga, mi tierna compañera. Menos mal ni siquiera lo notaste, o menos bien. O al vez sí lo notaste. Pensaría por lo que llegué a ver, que simplemente no lo notaste. Una y otra vez...


Lástima que no siempre hemos podido charlar todo el tiempo. Algún día no importará más el cansancio, los horarios, la distancia ni el mismo tiempo. Porque yo te seguiré amando...












No hay comentarios.:

Publicar un comentario