sábado, 31 de marzo de 2018

Vete ya

Lárgate y no vuelvas más. ¿No ves los colorarios saturados? La ciencia que estudiaba tu alma está llena de datos inservibles, falsos y ruines. Solo son tratados de una pantalla. Una ilusión que proyectas desde lo más obscuro y egoísta de tu alma para consumir del mundo el vacío de quién te dio vida. Una miserable qué pasa los días a la sombra de los demás. Una vida que se extingue tan pronto los miedos se apoderan de tus sentidos. Te has convertido en un ser inútil que lleva la vida a medias tintas. Uno que nunca conocerá la integridad de amarse a sí mismo sin herir  los demás. ¿Qué haces mojigata? Sí, todos ellos son quiénes quieren un pequeño trozo de tu carne. Pues sí, la atención que recibes no es gratis. Me da consuelo saber que el infierno en el que vivo lo sufres de otras maneras... Lo has sufrido de otras maneras y por lo que veo, siempre lo sufrirás.

jueves, 29 de marzo de 2018

Lluvia en sus ojos

No pararé para reparar en cuestiones físicas. Son cosas que con el tiempo se acaban. Aunque vieras tú las ganas de agasajarme en recordar el delicado y blanco perpetuo de tus valles y tus crestas. De tu corazón entregado hacia el cielo como los cisnes revolotean antes de migrar hacia el mar. Me encantaría y sin embargo, misión contigo no es otra más que la de señalar lo que pocas personas cegadaz por tus encantos no alcanzaron a contemplar. Pero allí, en el altar de las pasiones desoladas que guarda tu alma, se encuentran un par de esquisitas gemas de valor y coraje, de gallardía y empoderamiento. Es tu influjo imperfecto que te hace remar contra corriente. Una estela inmarcesible que se va haciendo más fuerte a través de los tiempos. Aquello que te hace vibrar de corazón para combatir los embates de la vida. Aquella que te ha mostrado la mía. Son tus blancos y nobles gestos que madrugan y vencen cualquier miedo, que aún presente puedes darle duelo. ¿Cuántas gotas de sal han llovido desde tus gemas marrones? Camaleonicas. Impredecibles. Son siempre las mismas que cuando te sientes tan arriba en el cielo se corrompen y hacen que tus alas ardan. Caes al suelo, y te levantas. Cómo un ser sin rumbo, y sin embargo has clavado tu mirada en aquello que amas. Has recogido el cielo caído y roto los brazos torcidos. En el revuelo encendido de tus grandes ojos fijos se escucha un sordo alarido. Temes tanto no alcanzar a llegar que te incendias. Pero no hay porque alarmar. Tus pasos prenden tus huellas firmes y si las siembras bien, te pueden guiar a las estrellas. Te preguntas cuántas almas van por cada vela y cada vela ardiendo se incendia por ti. Son tantas que el caudal del río ha aprendido a volar. Las garzas levantan vuelo y tú vuelves a ser una vela encendida, apasionada, fuerte, entregada, inocente, desidida, solemne y encantadora. Si me lo preguntases eso es lo que tendría que decir de ti, mi bella pieza de lluvia

Cazadora

Un millón de soles ardiendo no bastan para iluminar el camino de los soñadores cuando las estrellas se han corrompido. El exhaustivo ente que a mi alma ensordece de colores y sueños se ve rojo en el horizonte. Rojo arrebol como el ocaso de los días que se han ido a tu lado. Perfectos cerezos descansan en tus labios pintados de rojo carmín. De rojo como la sangre que alguna vez corrió venturosa en mis venas de centauro. Y ahora ¿ves como las estrellas caídas no me dejan migrar al cielo? Haría falta regalarte un par de alas pero las mías, inertes yacen ya. Ante el sepulcro punitivo de noches venusianas. Bailan y cantan en las letras del epitafio, una amarga letanía guardada en la garganta de quién no supo cantar sus propias melodías. Ilusas, tontas. Y una ves más las veo encendiendose en tus ojos café. Café chocolate. Los rayos lunares guían los caminos de tu piel. Narcisa, en su punto. Y ahora aquel chocolate me sigue en mi andar, sigue mis huellas aún en la más arrogante obscuridad y huyo de ellos. Cómo queriendo huir de la felicidad. Pero ¿es que no ves te he visto toda la vida sin saberlo? Siempre hube que mirar a Tochtli en la trémula luz de la luna. Ahí estuviste todo el tiempo y ahora estás acá. Tratando de poner las estrellas de nuevo en su lugar. La brisa del norte me llama a partir pronto pues los azulejos perpetuos se resquebrajan y muestran su naturaleza pétrea, antigua y obsoleta. A ti, te agradezco tus lindos jardínes de trazos amables. Y sus flores que aunque no fueran tuyas postraron en mí, su indeleble recuerdo lleno de emociones puras y rebosantes de esperanza. Una esperanza que entre luces prende uno que otro candelero en el templo de mi infortunio. Palabras que llegan al alma mientras hago lo que más me gusta hacer en la vida. Una vez más allá arriba levanto mis ojos del piso y me dejó llevar por los hilos. Si los ves, nunca más para ti estaré perdido

jueves, 22 de marzo de 2018

Soledad

Vuelvo y bebo agua. Aún así tengo sed.
El calvario ha vaciado su color en el cielo celeste
Haber tocado el cielo para preguntarle la vez
Está vez, la niña ha pedido que me quede

Me mira a los ojos mientras caen las hojas de Maple
El bendito brillo en sus ojos, brinca en mi cara
Habíame negado la marca de sus uñas entre mi piel
Todavía hay botones de alcatraces en el jardín
Excelsa majestad, devuelvame la cordura otra vez

Pudiéramos dejar marcada nuestra historia
Ante lo notorio de piedra y mármol
Ciertamente estoy feliz con su companía
Idílica fruta que ha puesto en mi boca

Entre cortinas de humo, guardamos la sed
Hay que negar ahora el beneficio de la duda
Aún hay mucha vida en el banquete por comer
Excelsa reina, vuelva a mí con su mirada y su ternura

Ninfa divina, tus manos han de ser guardadas
Incrédulo es aquel que piensa que no me ama
Niña, sus deseos, sus caprichos que voy a cumplir
Moriría ante cualquier cosa, ante usted entregar mi rosa

Ahora y nunca, aquí estaré, por siempre suyo
Más ese brillo en sus ojos, arrebata las flores
Debe ser la voluntad de quién cree que fueron mías
De antemano, entrego mis ojos soñadores

A cada estrella de le concede un destello
Bueno sería saber, la incandescencia de su ser
Intuyo mientras tanto, así tenía que ser
Todavía hay promesas que cumplir

Zalamero y cursi, dedicado solo a una reina
A los iridiscentes e inéditas gemas que trae por ojos
Nuevamente la reina obedece a lo que dictan las flamas
¡Soledad! Después de ti, para mí ya no hay nada

miércoles, 21 de marzo de 2018

¿Petricor lunar?

¿Cuántos tipos de estrellas has notado en el cielo? A veces miro en ti el encanto de la media luna. Sin embargo, su trémulo impacto deja inquietud en mi pecho. Es tu encanto, supongo. Tu encanto espectral. Misterioso e inaudito como aquella luna que ilumina las noches más obscuras y sonríe entre luceros y estrellas. Así como tú, rebosante de ti. Brillas como solo tú sabes hacerlo. Íntegra, elegante, sofisticada e inteligente. Y aún con todo, aún pensando en la altura que orbita esa linda sonrisa estoy armando una nave espacial. Una que me lleve hasta donde reposan tus ojos, donde tu mirada benigna desazolve una a una los enigmas de tu alma. Para así sentir que puede morir la intriga que me da por visitar el eco de tu voz en carne viva. Flotando en el espacio estoy bien. El fin del mundo puede esperar. Estoy atento desde aquí, en primera fila al borde del asiento, expectante de tus fases lunares. Pues no ha Sido sino el infinito vacío detrás de ese encanto que ha hecho presos a nuestros seres. ¿A qué olerá la lluvia en la luna? ¿Petricor lunar? ¿Cómo llamarías a alguien que está perdido entre tus atardeceres? A alguien que dibuja historias en las estrellas, alguien que se ha perdido en tu sonrisa

sábado, 10 de marzo de 2018

Te amo

Te amo como las estrellas rompen el cielo en una madeja infinita de sueños y fulgor celestial. Qué cuando los querubines rompen sus alas en su corteza el cielo se abre para añadir en el seno de tus ojos un poco de luz inmensa, tan intensa como tú sonrisa misma

miércoles, 7 de marzo de 2018

Las cosas bien hechas

Normalmente la ciencia exacta define que las interacciones entre sistemas provocan un entrenamiento cuántico con la materia del ser. Siendo que la muerte celular por apoptosis provoca la "fabricación" de nuevas estructuras. Con átomos "nuevos". Sin embargo, ese entrelazamiento liga el universo de aquel sistema y la energía que se dispersa. Ya sea en forma de materia o de trabajo.

Aún más extraño y curioso parece trascender el plano físico y la ciencia conocida para dar un salto cuántico entre sistemas. Ahora, no entiendo bien la razón de por qué estoy abordando esto de esta manera, solo pienso que siendo polvos de estrellas y artifices del universo... No estamos destinados realmente a nada. No hay un destino, sino lo que nosotros elijamos. Un campo de interminables caminos y un sin fin de posibilidades. Y ahora me encuentro aquí, en la apertura de mi mente... Una vista de un camino, obscuro pero iluminado de estrellas. Casi como un sueño. Me siento realmente cómodo entre la opalecencia de este medio. Sé a dónde debo llegar y pasar por aquí es un requisito pues siempre he Sido una persona muy sensible y necesito estar en contacto con la pureza del alma. Pero... He de confesar que últimamente me he visto invadido por una curiosidad inmensa. Una curiosidad de tu ser. En las tardes cuando tomó un respiro de todo imagino todo sobre lo que eres y lo que quieres ser. Y me llama como el sol a árboles, la música al tiempo, o los latidos a un sentimiento. Qué eres, y quién eres... Es algo que me gustaría descubrir si no es que para mañana tú quieras huir

martes, 6 de marzo de 2018

Solos llegamos, solos nos vamos

Y entonces me sumergí en una espiral infinita de autocompasión ridícula. Llamando fantasmas que creía ya había exorcisado haciéndome presente en la conciencia de mi ser monstruoso y egoísta. Llegando a la conclusión de que muy difícilmente cambiaré era parte de mí y que la una manera de regular eso es atarme a alguien que rete mi intelecto o qué de plano sea yo muy valiente para enfrentarme al cosmos solo, así como llegue al mundo