sábado, 28 de junio de 2014

Madrugadas II

Uno cree que todo está bien y de pronto aparecen con sus historias de amargor, repudio y terror... Piensas estar bien y de un frenético impacto en los oídos tornas del azul al rojo, y del rojo al azul cual fenolftaleína en algún ensayo experimental escolar.

Vienen a tu mente recuerdos... Buenos y malos, más recuerdos malos que buenos, y los buenos se vuelven malos. Te das cuenta que desperdiciaste tu tiempo y que no vale la pena sacar lo mejor de ti, sientes que no tiene caso, sientes que serás pillado nuevamente, sientes que la noche se viene encima.

Recuerdas y recuerdas y la enfermedad en el veneno, tan intangible pero existencial te purga en cada poro. Acetonas y aldehídos carcomen cada nicho de dignidad y te refugias patéticamente en un halo de indiferencia primitivo... Caustico... Indefenso. Se vive con rabia y uno pretende no quererse.

¿Sería realmente veneno? Podría preguntarse uno, una vez que la madrugada ya está avanzada, las ojeras que penden de unos ojos entre una mirada perdida anuncian una pronta desaparición, no sin antes dar una buena lucha a la idea de pensar y de reflexionar, fuera de las buenas costumbres y de las emociones superlativas e inexactas que hacen que dormir de miedo

Vuelven a tu mente los recuerdos. Confusos y solitarios en un trasfondo terso y ataviado. y uno cree que todo va estar bien. Las piernas tiemblan y la banda sonora aqueja con voz ronca e instrumentos desafinados. la melodiosa canción que uno canta cuando se cambia de azul a rojo y de rojo a azul. Y al final ni púrpura, ni violeta.

El fuego en la vela, que derrite en su composición grasosa hace llorar a los santos y demás ídolos colgados de la pared, están tan solos y hace tanto frío. La redacción de un sentir indescriptible se hace sentir... Siendo que a estas alturas uno se encuentra cómodamente insensible. Ya no vira su color, la solución está tan diluida que el indicador ya no se percibe. Sólo los ojos con mirada profunda sabrían la concentración y uno cree que todo va estar bien

Bastaría con tomar lectura y realizar el simple cálculo que determine el potencial químico. Un simple algoritmo mecanizado pero, ¿Y qué hay con sorprender al mundo? La mente se diluye en recuerdos insensatos e inútiles y el corazón se plaga con banalidades y vanidades. El veneno en su composición no lo es más... Mi sol ya viene, y esté (veneno) es altamente inestable a su magnificencia...

Contracción, relajación

lunes, 16 de junio de 2014

Me fui a buscar otro sol

Un ligero desliz... Aguarda que tome fuerza. Espera que crezca y se entumece. Maullidos que suben por unas escaleras frías y solitarias en una noche nubosa y húmeda. Terca toca la puerta, exige su entrada cual fragata británica en un muelle que está por conquistar y se redime a ser un grito de auxilio ahogado en la noche.

Pero en el cielo no hay mar, no en el mío. Quizás deba buscar otro puerto y zarpar en mi balsa de basura esperando encontrarme en medio de la nada... Entre el agua y el sol... Entre ahogarse y arder... Entre delfines y medusas... ¿Habríame de sentir enfadado? No es exactamente el mejor clima. La línea que dibujaba tierra firme en el horizonte se ha ido y no hay retorno, no hay misericordia, no hay retracción... Es hora de buscar nuevas tierras.

Bien sabe el sol que no me gusta pedir favores las manos que sostienen mi balsa lo saben. Heme aquí, buscando otros soles, buscando canciones y estás manos lo sostienen. Ahora es tarde y no se dibuja más que el azul del mismo horizonte. Ahora se ve cómo la balsa de desbarata, no se puede explicar y las trémulas aguas y esto, a final de cuentas te deja entre la obscuridad infinita de una noche en el mar y la obscuridad de las profundidades de un mundo que es menos conocido que las estrellas... Entre obscuridad y obscuridad, ¿Qué prefieres?

Serán sólo sonetos que las sirenas entonen con sus gargantas afinadas, mágicas y malditas, pero ninguna en su más alta nota podría hundir mi fragata. Y las miles de noches curarán mis solares hasta encontrar aquel sol.

domingo, 8 de junio de 2014

Un descuido

Desde un lumínico flechazo, desde tu mirada a mi corazón.  Despertaste en mí, la fe que fue inhumada por el desamor. A veces se pierde el control de las cosas y tú lo has vuelto a hacer. Ensanchando estás venas al simple roce de tus recuerdos con mis pensamientos. Haciéndome sentir como un tonto. Habíame prometido que no volvería a ocurrir. Flagelos que azotan a tu ausencia... Sin saber que me muero por ti y tú... Lo has vuelto a hacer.

¿Desearías ver mis esperanzas pendiendo de tu frágil seda? No hace falta sentir culpa. Supongo que he vuelto a claudicar y a soñar despierto en un mundo de infinita alegría a tu lado... Se aleja, es profana. Al fin, se quema en las cenizas de mis letargos que no llegaron al final. Ya no sé cuando en efecto sollozo a través de los años eternos que presencian no poder mirarte.

Partes de mí, caen y se quiebran... Graniza. La locura come, come y crece. Más y más cada ves que quier, cada vez que intenso. Olvidar... y olvidarte. Aquel preludio, aquella letania... Aquella muerte, haciéndome sentir que aún sigo vivo. Si las promesas pudieran romperse, se romperían por ti. he de ser castigado por esperar a estar contigo... Sin saber que te seguiría hasta el fin y vuelves a ser una razón más.

Las horas de tu eclipse se vuelven depresivas, te transforman en el centro del mundo, el centro del universo. Uno donde solo existes tú... y los demás yacen extintos. Si eres mesías del gran amor que profeso y si eres la dueña de mis suspiros y resoplos, si un beso tuyo me mata y me revive... El qué de mi existir... Escuchar tus susurros... El cómo de sentir tus manos... El a dónde si veo tus ojos... y tú... Lo has vuelto a hacer.

sábado, 7 de junio de 2014

Luna perpetua

Una canción cursi... la luna destelleante sólo me recuerda mi soledad. No necesariamente por encontrarme rodeado de gente. Es una soledad que va desde aquella luna hasta aquel ser inexistente. Un exquisito platillo del cual no hay flavor ni exquisitez.

Un día como si nada, sin motivo y con todas las razones para odiar un todo giran y giran sobre un vórtice asintótico. Se siente ardor por dentro y la mirada se pierde. a tu alrededor no importan mucho las cosas que ocurren. Sólo por un momento pasan y dejarán de ser.

Una fachada, demuestra los portales de quien habita un inmueble lleno de visitantes pasajeros, simples y vanos huéspedes que solo van de paso. Quiebran el cielo y sin más... Se marchan hacia un horizonte sórdido y desolado al que uno prefiere no voltear la mirada para conservar la vista.

Una manos que sostienen unas dagas que cortan cuanta piel hayan a su paso... Cristalinas... desbordan y caen al piso y las manos las sostienen hasta más no poder. Un marge que dejan a su paso un escrito que detalla la melodía de un día nuboso y cursi, así sin más, como si nada.

Una canción cursi para cantarle a la vida... Una señal de que el margen de una daga se rompe al menor estímulo... Una que filtra el ruido de la luz que mueve pesares y mareos de quienes viven y mueren en los horizontes y las manos lo sostienen...

Este día

Hoy, estoy dispuesto a poder encontrar
Hoy, es el día en que por fin dejaré de soñar
Hoy es cuando estaré firme y no escaparé
Voy a decirte cosas que te harán suspirar

Hoy es mucho más tarde que ayer
Tengo miedo de que me secuestren los ángeles
Hoy he entrado en shock
Tengo miedo de enamorarme otra vez

No guardaré esta vez, los secretos de la piel
Hoy, estoy dispuesto a ser tu esclavo también
Aunque el día de hoy quedé en un simple ayer
Uno que queda plasmado, en todo mi ser

Hoy haré un homenaje a tus ojos celestes
Portales de tu ánima que me acercan más al cielo
Hoy dispongo de mi cariño y dártelo hasta la vejez
Que está encendido por el calor de un fuego eterno
Cuando mis ojos ya no puedan ver
Entonces pensaré que no va a clarecer

Hoy vengo dispuesto para tus labios besar
hoy me he propuesto a este día no terminar
Hoy el tiempo no será más mi rival

Para disfruta el néctar de tu boca
Para tomar tus manos, mirar tus ojos y...
Entregarte mi amar en forma de rosa

Hoy oirás el palpitar de mi cardio...
En el momento que te acerques...
Hoy sabrás que, mi sobriedad por tu existir
Cuando suba mi locura al notar...
Que ya no estés

Hoy puedo notar los difícil que es vivir
Viviendo en desconfianza, sin mirar, sin sentir
El calor de tus palabras, sin tu mirada sin oír...
Cuando respiras, cuando ríes... Viviendo hoy

Hoy... Desciendo lento... Más lento
Hoy, mujer. haces que haga cosas que no hacía
Hoy, en tu ausencia estoy perdiendo lo que tengo
Hoy simplemente... Me ahogaré en tu mar