jueves, 30 de agosto de 2018

Auxilio

Normalmente no te hablo de esto... Pero no sé a donde más ir. No suele suceder pero cuando ocurre me siento como si estuviera dentro de una caja con una pequeña rendija de luz hasta arriba mientras que caja se va llenando de agua... Al escribirlo parece exagerado pero no encuentro en estos momentos más calma para pensar en otra analogía. Me siento desesperado. Con ganas de salir corriendo. Con mucha pena gritar porque lo que hay mal en el mundo solo en mi cabeza. Me inunda de pensamientos malos una y otra vez y no puedo seguir...  Me sofoco y aún así no espero que ayudes. Creo que nadie puede hacerlo. Solo quería desahogarme un poco

miércoles, 22 de agosto de 2018

Quiero ser feliz

Quiero dormir bien una sola noche, sin despertar en la madrugada pensando en lo que hice bien o lo que hice mal
Quiero por una vez sentir paz, quiero vibrar con las estrellas danzantes y volver a ser con el universo
Quiero volver a sentir la calidez de un abrazo y la palmada conciliadora de mis padre y madre
Quiero poder entregarme a la vida con lujo de alegría
Quiero darle mi amor al mundo y vivir la vida como venga
Quiero encontrarme a mi mismo sonriendo de verdad, sin arrepentimientos, sin pesadillas, sin huecos en el pecho, sin lágrimas al despertar o al cantar
Quiero saber que quiero


Por favor... Si hay alguien, encuéntreme

martes, 21 de agosto de 2018

Jerkwad

Es tan patético. Tan esúpido. ¿Cuántas madrugadas más? El murmuro entre paredes del fantasma me viene y va. No tengo a dónde huir, no puedo esconderme. Al abrir los ojos el remanente vibra a través de las ebras de mi corazón y al cerrar los ojos puedo verle... Ahí frente de mí. Siempre frente de mí. ¡Qué fácil sería! Tan solo dejar ir... Y sin embargo aquí sigo. Hundiendo mi alma en memorias que petrifican mi variocolor.

Sigo arañando nubes, sigo y sigo. Alguien alguna vez me dijo la vida continua, y he sido yo. ¡Qué ironía! Conozco su forma, su matiz y su linea, más no contemplo abandonar lo último que me queda de dignidad. El amor, se va. Todo se va. Al final solo nos tenemos a nosotros mismos y esta pesadilla me agita en la noche. Me pone frenético.

Voy a chapotear dentro de mis recuerdos para encontrar un poco de satisfacción, pues es la pezca efectiva para calmar el dolor. El demonio es fuerte y no sé cuánto más podré detenerlo antes de que vuelva a comer corazones. Soy tan patético. Tan estúpido. Tan solo soy el trapo con que limpia lo que quedó del calor