Deseaba con todas las fuerzas de mi alma, parar esta tontería de dejar que el viento ardiente del tiempo me desbarate. De momentos, en pequeños lapsos, llego a una tregua como hoy. Hoy no tengo fuerzas ni ánimos para pelear conmigo mismo. Para hacerme a la idea clara del rumbo que mi vida debe tomar en adelante. Pues estos escalofríos de ansiedad, no paran.
Pensé entonces, que la manera más sana de recuperar un poco el brillo de mi mirada era hacer una tregua. Dejando atrás el resentimiento, dejando fuera del circuito a mis demonios que anhelan devorar mi carne en cuanto se consuma mi alma.
Pronto las garzas llegarán hacia el sur y la ninfa migrará hacia el bosque. El centauro, inmóvil trata de comprender el designio de las estrellas. Aturdido y confundido me trata de explicar porqué el norte ha cambiado. Su percepción sensorial y su orientación cósmica se han atrofiado. No es correcto decir si en algún momento se recuperará debido a que la radiación solar encendió tan de repente que no pudimos rescatar casi ningún fruto de la cosecha del año que viene.
Hasta entonces vivimos al día, con un par de comidas a la semana. Rancias, mezquinas y humillantes, pero a fin de cuentas, comida. Luego de probar el resabio amargo de la última remembranza, lo concebí. ¿Cuánto más haría falta para volver ahí? Es decir... La sangre de las señoritas del Valle, ¿Perdieron su valor? ¿Ya no son suficientes? ¿Cuántos corazones más debía de poner a quemar en el altar? Porque ninguno otro hacia efecto.
Tal vez mi Sol se harto de tanta basura y vomitó la sangre que alguna vez con su calor puso a secar. El 'cómo pasó' sigue siendo un misterio pero quiero creer que aún hay una manera de cambiar todo eso. Es decir, siendo un ángel protector de la luz, mi mayor ilusión no es llegar a erradicar la obscuridad sino dar forma a la creación en la convergencia con lo sombrío y lo inaudito. Y sin embargo, los cuervos me saltaron a los ojos y me botaron de las cuencas los faros que tenía para guiar a los marineros y a mis barquitos de papel. Estoy ciego.
Quiero comprender que la energía se disipa hacia todas direcciones, que consuma y da vida en todas las partes del universo. Qué yo, soy solo uno de los cientos de planetas que viven de ese fulgor. No puedo esperar a plantar mi pie sobre su corona. Aún con todo, sigo siendo un pecador. Una vibración errante que anhela saber un poquito mas. Qué solo quiere saber la verdad de las cosas. Morir sabiendo. Qué hice bien, qué hice mal. Yo solo quiero arder dentro del Sol. Ahora que estoy aquí en el piso, arrastrándome como un gusano. Veo como se abre la tierra e incendia todo con su magma. Todo por... ¿Volar muy cerca de su calor?
Cuando he sido astro de luz... Fui ruin. Fui la estrella azul que se comía los planetas, los hacia girar tan rápido que salían despedidos o peor aún... Me acercaba a las supernovas para terminar con todo. Por lo pronto, ahora soy solo una pequeña partícula de polvo en el infinito que poco a poco se va congelando. Tan lejos de todo y tan cerca de nada. Hasta que vuelva a arder por última vez. Estallare en el infinito como fuegos de artificio y será mi último gran latido. El último grito en el vacío.
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