jueves, 16 de noviembre de 2017

Todos duerman

No recuerdo en ningún momento de la vida, o ninguna época en la vida como para sentir tanta tristeza por tanto tiempo. Normalmente, mis episodios solo ocurrían por un par de días y después me encontraba bien.

Hoy es bien diferente. No hayo consuelo alguno y me voy sintiendo cada día más solo. Qué bueno fue tener a tanta gente a mi lado en el principio de todo este fiasco. Ahora cada quien se ocupa de sus asuntos y eso está bien. Cada quien debe tener en orden su vida. El problema es conmigo que no puedo superar este duro golpe y peor aún, me cuesta cada vez más hablarlo con alguien.

Me siento patético. Cómo vine a terminar así? Así, sin sueños ni ilusiones. Tratando de odiar algo que no me puedo sacar del corazón. Tratando de encontrar un reemplazo... Un sostén que traté de encontrar entre tanta gente pero que simplemente se viene abajo. No hay estructura, ideal, religión, droga o canción que aguante todo este esperpento.

Todo lo que yo buscaba, lo que alguna vez deseé e incluso más de lo que llegué a desearme ha puesto fuera del cielo por un pecado que aún no logro saber. Aquella tormenta hecha pregunta no día de pegarme con granizo en la nuca... Qué fue lo que hice mal? Qué se supone que debo hacer? Debo seguir o resistir? Y luego... Seguir? A dónde?

Es curioso ver el ser tan inmundo en el que me he convertido. Buscando una respuesta mientras lanzo está botella con papel al mar. Fingiendo esperanza por encontrar toda la atención que perdí, todo el cariño, la condescendencia, el calor y la calidez entre unos ojos sinceros y bonitos. Se han ido. Y estoy acabado.

Este sábado iré... Trataré de llegar al origen y me desprenderé del púlpito moral que me he dejado por la vida. Me entregaré a las manos del dios de este mundo y haré mi pacto con él. Hoy simplemente, sobreviviré... Otro día más.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario