-No le temo a las almas-
-¡Oh querida dama de armas! En verdad que en tus ojos no encuentro incomodidad ni arrebato, mirad que las caricias en el alma no son más delicadas que la caída de una pluma
-Si debo arder. Arderé. Nací del fuego una noche tormentosa. Y al despertar el sol me besó en la frente. Soy hija del Sol. No es culpa mía que mis ojos que han de apagarse un día, se entierren, se encajen o duelan, pero reconozco que los suyos no están vacíos, quizá sea eso.
-Conmociona la impresionante ascendencia solar, te reverencio y aclamo porque algún rayo luminoso corte la cortina de mi noche Sin en cambio, mi ascendencia lunar no me permite arden en tu mismo fuego. Me eclipsa, y sus letras están escritas en mi piel... Y sólo eso
-Años atrás La luna me acogió y me dio hielo tibio. Me vistió de plata y me hizo vivir del otro lado, en su cara oculta, en la tierra de los sueños. Allí abrí los ojos al espíritu y anduve errante. Había lágrimas y fuego azul. Y nadé latente en un lago de mercurio, y me vi ante las puertas del lugar donde no hay retorno. Y entonces me sumergí aún más y recorrí el interior de interiores. Y las cosas que allí vi dolieron y cortaron, y sangré. Y todo era bueno. Y todo era necesario. Y cuando estuve lista volví a ver de cara al Sol, se encendió en mi pecho una hoguera y comprendí que era momento de ascender. Quizá podamos volver allí a la casa de la Luna. A soñar en su otra cara. A buscar nuevos abismos. A sentir dolor y a sentir frío, y a ver el sol después.
-¿Qué haría falta para no morir ante su majestad? La penumbra de una noche obscura y serena, se adentra a cada una de mis añoranzas, no hay, no existe cabida ante tal astro... No porque sea imposible, si el camello pudiera pasar por la rendija de un alfiler, se partirían los faros que evitan caminar a ciegas y vería amanecer. Sólo que ante aquello se resguarda la incomodidad y arrebato que no hallo en las piedras preciosas que con decoro incendian el alma
-No he vivido más que doscientos años y hacía unos cien que nadie adornaba tan bellamente en mi nombre. Mi gratitud presente
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