lunes, 12 de mayo de 2014
No te encuentro
¿Qué has decidido para ti? ¿Será acaso que ya no te sientes a gusto conmigo? Entenderé que necesites libertad. Porque ahora mi querido amigo, puedes ser tan libre como las praderas que tanto soñamos juntos te alcancen a levantar en tus colchones en tus patas.
Si es que decides regresar, yo te estaré esperando con unas piernas de pollo fritas como a ti te gustaban y no esperaré a que cambies tu holgazanería ni tus caprichos. Si decides que vaya por ti, iré... Pero me quedaré contigo y no te dejaré ir de nuevo.
No haremos mucho por cambiar ni hacer cosas diferentes, sólo nos echaremos gustosos en el pasto mirando las nubes dándoles formas divertidas y les seguiremos con la mirada, te hablaré de aquellas formas y me contestarás como solamente tú sabes hacerlo.
Vuelve cuando quieras... Aquí está tu casa. Aquí siempre estuvo tu cena y aún espero que vuelvas... ¡Vuelve ya! ¿Acaso no hallábamos nuevos mundos en el cielo en la azotea cuando todo iba mal? ¿Cómo haré para pasar el tiempo? ¿Qué has decidido para ti?
Si es que te encuentras dormido, aparece en mi sueño y durmamos juntos, como solíamos hacerlo... Si así lo quieres ya no me dejes despertar.
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)

No hay comentarios.:
Publicar un comentario