Habrás escuchado leyendas de reyes y héroes ¿Qué te haría falta? ¿Un legado? ¿Una corona? Hadas cargan consigo eucalipto, hierbabuena y árnica, para que ante ti, el pesado beso de sus lágrimas no
resople.
Una luz que tirita debajo de las sábanas invita a un enjambre de miedo a la habitación sin saber que ese mismo destello acicala mis alas. Ese destello soslaya la extinción de la llama del dragón.
¿Desearías habitar cada una de mis historias? Cada noche, aquello que cae de tu frente a tu manantial oscila entre mis dedos y escurre como arena, al final, cada fibra es epitafio de alguna añoranza.
Habrías de decirme de alguna escalera que dé al cielo, una que lleve a lo más alto, con música y soledad viendo regocijarse a los ruiseñores a pleno vuelo en lo más alto del cielo, rendir culto a la gran señora.
Que en su destello apacigüe a tus demonios para con el negro en su mirada, salga la luz desde la
tuya. Que se reverdezca el fuego debajo de las sábanas. En aquellos días redactaré a tinta de lágrimas
Sobre tu valor, sobre tu desdicha, sobre tu legado y ya no habrá más penumbra, ni obscuridad. Ahora estás cara a cara, tu futuro te ha alcanzado. Seré un testigo
más y un consuelo
El universo para estallar y yo, ahí para mírate…
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