domingo, 11 de mayo de 2014

Ella

Que el aliento exhale viento e inhale deseo 
Que los deseos se esfumen juntos en un susurro
Que los susurros aclamen por su cuerpo
Que su cuerpo aparezca y desaparezca entre humo

Un aroma a mujer, un dolor en la piel
Nunca se ha estado listo, pero sí dispuesto
Devoran pecados ocultos de nuestra forma de ser
El aliento exhala viento e inhala deseo

El dolor en su ser tratamos de esconder, detrás de un beso
Y sin embargo no hay cabida a pensar tras esa cortina
Antes de la lasciva explícita de entre todos los deseos
Que sus deseos se esfuman juntos en un susurro

La cordura camina en un estrecho camino, de noche le sigo
Olfateando la adrenalina derramada por su cabello
Batido en su cuello, aguardando a ser mordido 
Que los susurro aclaman por su cuerpo

Es un olor de mujer, es una forma de ser
Sus ojos orillan a cometer un crimen
Podría preguntarse ahora, ¿Estoy dispuesto?

El calor. Es un ente caótico, inquieto un ser vivo
Está latente en el movimiento y el fuego, la materia y la carne
El tiempo. Un personaje caprichoso ungido en un lío 
No fue remedio del tormento, entre su mirada y la de ella

Que su cuerpo aparece y desaparece entre el humo
Como las lágrimas pueden borrar con un soplo las carcajadas
El dolor, ruge poderoso en el diluvio 
Entre la locura y la cordura bailando está ella

Por esa esencia, esto antes del gélido, antes de los celos
Antes de querer ser nada en su todo y el tiempo en sus ojos
Esos ojos que aluden a la luna y al sol en su gran esplendor
Son pedazos de joyas incrustados en mi ser

Que si el mundo se detuviera para contemplarle
Tiempo sin números y el tiempo no tendría sentido
El mundo pararía de girar por el gusto de aquella dama
Que con sus carcajadas borró una tristeza en el alma

Que si el aliento exhala viento e inhala deseo
Que ese deseo sea entonces estar siempre con ella
Que los deseos se esfumen juntos en un susurro
Que los gritos se atoran con el nudo en la garganta
Que los susurros aclamen por su cuerpo
Ahora su alma está fundida con la mía

Que su cuerpo aparece y desaparece entre el humo
Entre el humo, la magia, la noche, el culto y su cuerpo

Sólo existe ahora y por siempre en un reflejo
Entre sus ojos, su llanto y su mirada...
Yace el único recinto, su refugio... Mi refugio

Que si el alma inhala su esencia y exhala el deseo
Que los deseos sean hechos discretos, como en un susurro
Que los susurros sean escuchados por su cuerpo
que en el mío se escuche el latir los corazones.

No fue sólo un aroma guardado en unos poros
No fue algo impulsivo, no fue algo insensato
Habrá sido Dios en su detalle amorfo, insondable
Da cabida en la extensión de palabras: "lindo... perfecto"

El calor. No ha sido más que un producto de roces
Más los roces no han sido producto de impulsos
El tiempo. Caprichoso juez que devora nuestras voces
Más nunca, nuestras voces callaron por capricho del tiempo

Cuando su aliento inhale mi nombre y escupa un suspiro
Y los suspiros cuenten la historia de nuestros sueños
Y los nuestros sueños nos encuentren para despedirnos
Será por que nos veremos de nuevo...

El sol. Calienta e ilumina, pero he quedado ciego
Una estrella en el universo, brillando a lo lejos
Su esencia infinita lleva consigo el retrato de mi ego
Hace falta ser uno mismo y huir lejos, muy lejos
Estar solos, muy solos... Por ahora y por siempre son ella.









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