domingo, 18 de febrero de 2018

Pensamiento día 39

He dejado toda el alma en tratar de seguir. En disfrutar de lo que me queda. En recoger el amor que fue sembrado para mí incluso antes de nacer. No lo estoy logrando. Es decir, con gusto correspondo la ternura del amor de mi madre, mi padre, mi tía y mi prima... Pero para mí, no es suficiente. Siento que en cualquier momento me convertiré en un agujero negro que devora lo que sea que se encuentra... Si no es que ya lo soy. No puedo seguir adelante... No he superado nada. Estos momentos antes de dormir me delatan. Ésta infinita tristeza. No quiere morir. Le corto la flor el tallo y no logro arrancar su raíz. Que no daría yo porque me despertará mi bella doncella aquel lunes 2 de octubre... Aquella vez que fue la última que sus dulces besos fueron mi despertador... Qué me despierten a ese día y me digan que dormí mucho tiempo y que se me hizo tarde para ir al trabajo. Mirarla, abrazarla y llorar contándole todo este infierno...

Pero ahora solo duermo con la esperanza de no volver a despertar jamás

No hay comentarios.:

Publicar un comentario