La vida pasa a través de latidos ateridos. Zumbantes, lentos, el eco profundo resuena en los rincones de un mar obscuro. El insólito vuelca los soles que queman el firmamento y su radiación me llega hasta las entrañas.
Cientos de ellos arden, explotan solo por tus medias lunas. Tan únicas. Sus rabillos cuelgan de mis ojos como las tundras en la aurora. Despegan incesantes el futil y efímero beso de la tierra al aire ligero que se eleva los gases de invernadero y uno que otro sueño.
¡Aquí! ¡Sí! ¡Es aquí! Es donde se destilan las ideas y epitomes más arcaicas y loables que en mi ser se han llegado a consumar. Te miro y te siento lejos. No miro a través de tus ojos y sin embargo, tus letras me consumen en mis propios aceites. Las dátilas en tus pergaminos se leen tan dulces que casi podría comerlos. Y ahora, solo el recuerdo es un candelabro que ilumina mi sendero en el agua, ante la neblina. La diligencia, continúa. Sigue adelante y no se detiene. Los sauces duermen y las rosas mienten. Es su fulgor que ha llenado mi hastío. Hastío que conecta mi cara al cielo y el cielo a las estrellas que hunden en mí, su brisa ligera. Una vez más la estampa del cosmos se come mi piel. Un mapa para navegar en las estrellas y encontrarte en la infinita obscuridad. En el silencio absoluto y en el frío isotrópico, para encontrarte una vez más.
El aire pesado inunda los canales de vísceras y de fantasía. Viven dentro de mí. Me asfixian hasta la obscuridad. De súbito, destellos de lucidez me hacen notar tu extrema dulzura, la bondad de tus cuidados y la calidez, que ahora yace extinta en el fondo de la madrugada. La luz, muestra el camino. Todo el especro visible e incluso el sensitivo se satura. Miles de soles se incendian solo por ti. Sin embargo aquí sigo, tumbado en la obscuridad que me regala este eclipse total. La corona del rey se pintó de púrpura y los rostros de sonidos se fractaron ante mi humanidad y mis demonios. Tu vestido de gala y mis enteras ansías. Fui cómplice y víctima de de aquellos caudales efímeros, etéreos e irreales que como cada noche atacan entre sueños. Entre mi persona casual y el ser viviente bajo mi piel. Uno que bebe de mi sangre a la luz de la luna.
Estoy sentado en mi auto, esperando a mi familia
Hace calor, mucho calor
Pienso cómo comenzar a idear una manera original de ofrecer perdón
Me doy cuenta de lo tonto que fui por haber ignorado tu preocupación y olvidar el compromiso
Ahora creo que lo comprendo bien
Me siento confiado porque pienso que tengo la oportunidad de recuperar tu confianza
Y aunque también sé que puede ser una manera de desquitarte por mis tonterías, no pierdo el optimismo
Podría ignorar todo y seguir. Pero he caído en cuenta de mi error y aún más importante, no quiero perder a una persona tan bella como tú
No tengo nada, y aún con esas me las he arreglado para estar contigo. Por lo menos unos minutos, ¿Lo recuerdas?
Tal vez eso me dé méritos
Mi vida está a punto de dar un giro como nunca antes
Tengo planes, en verdad grandes planes. Quiero compartir mis hazañas contigo y seguir escuchando tus penas y tus conquistas.
Porque para mí no hay nadie como tú.
Es que hace falta sentir que te pierdes para añadir valor a la existencia
Te admiro muchísimo y siento que te quiero muchísimo, aunque hace algunos días no lo pareciera.
Fui descuidado y me deje llevar pensando que podía llenar un círculo vicioso
Ahora vivo las consecuencias pero daré lo mejor de mí hasta donde tú me lo permitas
Mientras tanto seguiré aquí, aguantando el calor que derrite y el frío que congela
Porque si de trata de ti, todo valdrá la pena
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