Uno cree que todo está bien y de pronto aparecen con sus historias de amargor, repudio y terror... Piensas estar bien y de un frenético impacto en los oídos tornas del azul al rojo, y del rojo al azul cual fenolftaleína en algún ensayo experimental escolar.
Vienen a tu mente recuerdos... Buenos y malos, más recuerdos malos que buenos, y los buenos se vuelven malos. Te das cuenta que desperdiciaste tu tiempo y que no vale la pena sacar lo mejor de ti, sientes que no tiene caso, sientes que serás pillado nuevamente, sientes que la noche se viene encima.
Recuerdas y recuerdas y la enfermedad en el veneno, tan intangible pero existencial te purga en cada poro. Acetonas y aldehídos carcomen cada nicho de dignidad y te refugias patéticamente en un halo de indiferencia primitivo... Caustico... Indefenso. Se vive con rabia y uno pretende no quererse.
¿Sería realmente veneno? Podría preguntarse uno, una vez que la madrugada ya está avanzada, las ojeras que penden de unos ojos entre una mirada perdida anuncian una pronta desaparición, no sin antes dar una buena lucha a la idea de pensar y de reflexionar, fuera de las buenas costumbres y de las emociones superlativas e inexactas que hacen que dormir de miedo
Vuelven a tu mente los recuerdos. Confusos y solitarios en un trasfondo terso y ataviado. y uno cree que todo va estar bien. Las piernas tiemblan y la banda sonora aqueja con voz ronca e instrumentos desafinados. la melodiosa canción que uno canta cuando se cambia de azul a rojo y de rojo a azul. Y al final ni púrpura, ni violeta.
El fuego en la vela, que derrite en su composición grasosa hace llorar a los santos y demás ídolos colgados de la pared, están tan solos y hace tanto frío. La redacción de un sentir indescriptible se hace sentir... Siendo que a estas alturas uno se encuentra cómodamente insensible. Ya no vira su color, la solución está tan diluida que el indicador ya no se percibe. Sólo los ojos con mirada profunda sabrían la concentración y uno cree que todo va estar bien
Bastaría con tomar lectura y realizar el simple cálculo que determine el potencial químico. Un simple algoritmo mecanizado pero, ¿Y qué hay con sorprender al mundo? La mente se diluye en recuerdos insensatos e inútiles y el corazón se plaga con banalidades y vanidades. El veneno en su composición no lo es más... Mi sol ya viene, y esté (veneno) es altamente inestable a su magnificencia...
Contracción, relajación
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