Una vez a mí me asfixiaron hasta perder el conocimiento. Cuando iba en la prepa a un chico le pareció divertido ahorcarme con su bufanda. La cosa fue que el trapo de atoró de una manera extraña entre los fierros de la butaca desde la parte trasera y no me la podían quitar. Me desmayé y cuando desperté no recordaba nada. Solo un "apagón". Un momento estar normal viendo la clase y al otro estar como dormido.
Así debe de ser estar muerto
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