martes, 8 de enero de 2019
Ábrelos
Listo, abre tus ojos. Poco a poco el legado milenario brilla dentro la iris de chocolate. Llueve luz de todas direcciones y es engullida en el pozo que se va haciendo más estrecho. El viento sopla sensaciones invernales sin embargo el sol no deja de brillar. ¿Podrías ver al mundo consumarse por sí mismo? Las migraciones se han llevado consigo el anhelo del emperador. La luz saturada atiborra de lanzas blancas tu mirar. Hace frío sí pero el sol no nos desampara. Cierra los ojos. Ciérralos, despacio. Podría ser que el pozo ensanche sus paredes para devorar la luz sin saber que la luz eres tú. Lo más grandioso, lo más adorable e inefable se oculta en tu interior. Estás envuelta en centellas oníricas que reavivan tus facciones. Enaltecen tu sonrisa. ¿Puedes ver como iluminas al mundo ahora? Podrías volar si quisieras. El brillo en tu mirar no es más que el río proveniente de las profundidades de tu pensar. ¡Qué fácil sería perderse en ese mar!
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