viernes, 12 de enero de 2018

Día novena y dos

¿Dónde estás? Te juro el viento mueve todo
He llegado hasta aquí, a pesar del dolor
Vivo y muero cada día y cada noche es un éter amorfo
En absoluto, confuso. Y yo, me sigo preguntando por ti

Yo, estoy perdido en un bucle de tiempo
El dulce brillo de tus ojos enciende mi alma cuando los veo
Y luego despierto, recuerdo, me pierdo, ardo y muero
No importa. Espero ver al sol nacer. Y sigo esperando por ti

Me es imposible odiarte, de ti solo tengo hermosas remembranzas
Me has dado lo que siempre quise incluso lo que nunca imaginé
Ahora vivo de esos recuerdos, porque para mí todo el día es de noche
Tus memorias tan bonitas me hacen  suspirar, fue tan solo un roce, tan solo un roce
Y aquí sigo, creyendo en el amor por ti

Estás tan bien sembrada en mi ser que cuando cosecho virilidad huelo a tu piel
Será que, ¿hay una alma para cada quien?
¿No me puedes ver? Sábete que, aún vive mi fe
La vida se ensaña y aquí sigo de pie. Mirando al horizonte por ti

En las noches antes de dormir, abrazo el aire del lado de tu cama
De día, aparece el tatuaje de tu cara en mi mirada. ¡Oh tú! ¡Mi niña amada!
Te puedo ver en todas las galaxias, en todo lo que hago, en todas mis fantasías
¿Acaso no escuchas mi amargo canto lunar? No puedo parar, yo sigo aquí bailando en la obscuridad por ti

¿A dónde vas? ¿No has notado todavía la corriente helada que te rompe en lágrimas?
Es el mundo tratando de apagar el fuego de mi amor por ti.
No hay marcha atrás. Donde estés mi amor estará para ti
He dejado mi corazón ardiente en el cielo que brilla por ti
Sigue mi luz cuando tus esperanzas terminen por qué aquí estaré
Y sigo aquí... Esperando por ti

No hay comentarios.:

Publicar un comentario